El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó como una "broma de mal gusto" la orden ejecutiva emitida el lunes por su colega estadounidense, Barack Obama, para imponer sanciones adicionales a siete funcionarios de Venezuela por supuestos abusos a los derechos humanos y corrupción.

"Debe ser una broma de mal gusto, que nos recuerda las horas más oscuras de nuestra América, cuando recibíamos invasiones y dictaduras impuestas por el imperialismo", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.

Asimismo, preguntó: "¿Entenderán que Latinoamérica ya cambió?".

La orden ejecutiva de Obama prohíbe a siete funcionarios venezolanos ingresar a Estados Unidos, congela sus activos en ese país y prohíbe a los estadounidenses realizar negocios con ellos.

Las personas a las que se les impuso las sanciones son funcionarios actuales o anteriores del aparato de seguridad venezolano.

Según Washington, ellos habrían estado vinculados a actos de violación a los derechos humanos durante las protestas contra el gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, entre febrero y mayo de 2014, que dejaron 43 muertos y 800 heridos.

En la orden ejecutiva, Obama dijo que "la situación en Venezuela... constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos, y, por medio de la presente, declaro una emergencia nacional para enfrentar esa amenaza" .

Además, acusó al gobierno venezolano de violar los derechos humanos, de restringir la libertad de prensa y de exacerbar la corrupción pública.

Previamente, la cancillería ecuatoriana rechazó en un comunicado las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Venezuela.

"El gobierno de Ecuador manifiesta su profundo rechazo por el contenido de dicha orden ejecutiva, ya que supone un ataque inaceptable contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y contra los funcionarios de su gobierno", señaló el comunicado.

Agregó que lejos de contribuir a apaciguar a la sociedad y favorecer un clima de distensión, "las medidas unilaterales de sanción ajenas al derecho internacional atentan contra los esfuerzos en pos del diálogo y pretenden alterar la institucionalidad del Estado venezolano de forma antidemocrática" .

Además, indicó que es "especialmente negativo" que dicha orden haya sido aprobada apenas 48 horas después de una visita a Venezuela del secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de tres cancilleres del bloque.

La visita buscó reactivar el diálogo entre el gobierno y la oposición congelado desde mediados del año pasado, tras las protestas antigubernamentales en Venezuela.

La Cancillería anotó que una representación de Uruguay como Presidencia pro témpore del organismo se sumó a la visita, en la que se mantuvo reuniones con distintos poderes del Estado venezolano y con una representación de la oposición política, así como con el presidente Nicolás Maduro.

"El desarrollo positivo de dichas conversaciones es una base sólida para restablecer la paz, el diálogo y la convivencia en Venezuela" , apuntó la cartera en el comunicado.