El gobierno de Estados Unidos dijo este sábado que no reconoce el asilo diplomático que Ecuador otorgó al australiano Julian Assange, el fundador de WikiLeaks refugiado en la Embajada ecuatoriana en Londres desde el 19 de junio pasado.

Mediante un comunicado, el Departamento de Estado señaló que “Estados Unidos no forma parte de la Convención de 1954 de la (Organización de Estados Americanos) OEA sobre el Asilo Diplomático y no reconoce el concepto de asilo diplomático como una cuestión de derecho internacional”.

Y agregó que “creemos que se trata de un asunto bilateral entre Ecuador y Gran Bretaña y que la OEA no tiene ningún papel en esta cuestión”.

Este comunicado fue paralelo a la reunión de la OEA en Washington, en donde los estados miembros decidieron convocar para el 24 de agosto próximo a una reunión de cancilleres para analizar el impasse entre Ecuador y Gran Bretaña por el asilo concedido a Assange.

Mientras tanto, desde Loja, el presidente Rafael Correa dio sus argumentos del porqué le otorgó asilo diplomático al australiano solicitado por Suecia para un juicio por delitos sexuales.

Para el mandatario, el principal aspecto fue que Gran Bretaña no garantizó “su no extradición a un tercer país (Suecia). Y cuestionó que los países miembros de la Unión Europea no firmen convenios internacionales que les obliguen a cumplirlos, contrario a América Latina".

“El derecho latinoamericano tiene una serie de garantías que no lo contempla en este caso (asilo) el derecho europeo, y en particular el Reino Unido. Hemos dado asilo político a Assange, después de haber agotado todas las instancias para que se garantice su no extradición a terceros países (Suecia y Estados Unidos) que podrían poner en riesgo su vida. Se puso a disposición la embajada para que se lo interrogue. Assange, siempre quiso responder a la indagación (por supuestas violaciones)”, dijo el presidente.

El mandatario indicó: “No es que estoy de acuerdo con todo lo que ha hecho Julian Assange, pero que por eso merezca pena de muerte, cadena perpetua, ser extraditado a un tercer país, por favor, dónde está la proporción entre el delito y la pena, dónde está el debido proceso”.

Para Correa, “todavía hay esa visión un poco colonialista, cuando se critica nuestro sistema de justicia. El propio Estados Unidos hace informes de derechos humanos sobre el resto y nunca sobre ellos. Ahí no hay problema. Pero cuando uno cuestiona en algo los sistemas jurídicos que serían inaceptables en Latinoamérica, ahí se ofenden. Bueno, queremos mucho a Suecia, pero por ejemplo los delitos que se están investigando en Suecia, aquí no serían delitos”, dice.

Mientras el asesor jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera, afirmó que aunque el gobierno de Ecuador está dispuesto a seguir conversando con Gran Bretaña para encontrar una solución al impasse por el asilo otorgado a Assange, no se descarta recurrir a las cortes internacionales de justicia para que se entregue el salvoconducto y el australiano pueda salir de Londres.

“Sería una violación de todos los tratados internacionales”, si Reino Unido cumple su amenaza de irrumpir en la delegación diplomática ecuatoriana en ese país, para cumplir su propósito de extraditar a Assange a Suecia. Gran Bretaña no ha suscrito la Convención Interamericana de Asilo que es una convención de los países americanos y si no concede el salvoconducto acudiremos a la Justicia Internacional, que es lo que corresponde”, amenazó Mera.

A juicio del funcionario, la decisión tomada por Ecuador y criticada por países europeos, constituye una victoria para los derechos humanos y la libertad de expresión, debido a que Assange “es un perseguido político”.

Además, dijo que existen serios errores en el manejo judicial del gobierno sueco, en el trámite de las denuncias de violación que se planteó en contra del fundador de WikiLeaks.

“La violación como la conocemos nosotros no se ha producido, no hay ningún intento, él (Assange) ha convivido con mujeres y después lo han acusado de violación (en agosto del 2010) cuando no ha existido violencia ni fuerza”, defendió Mera.

Posibles reuniones. En Londres, un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores británico declaró que Gran Bretaña está decidida “a trabajar con los ecuatorianos para resolver este caso amistosamente”, pero se negó a hacer comentarios sobre los contactos o las reuniones posibles.

Dentro de embajada. Según el diario británico The Times, que cita a un allegado, Assange “está aburrido... Tiene una lámpara solar, una cinta de correr, una conexión a internet y una cama. Todavía sigue llevando el brazalete electrónico”.

Opinión de un laureado. El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, opinó que el temor que Julian Assange siente por su vida está justificado y calificó de “alarmante” que Gran Bretaña no acepte el asilo concedido por Ecuador.

“En Estados Unidos se ha hablado de un eventual enjuiciamiento en virtud de la Ley de Espionaje, la cual tiene pena de muerte”, alertó el argentino Pérez Esquivel.

Eco en país natal. Representantes políticos y grupos de defensa de las libertades instaron al gobierno de Australia a intervenir en la disputa entre el Reino Unido y Ecuador, en torno a la situación del australiano Julian Assange.

La denominada Alianza de Ciudadanos Australianos WikiLeaks realizó ayer una manifestación con carteles pidiendo “Respetar el asilo dado a Assange”.

Proyección regional. El presidente boliviano Evo Morales sostuvo que la posible amenaza de Gran Bretaña hacia la Embajada de Ecuador en Londres sería una “agresión” no sólo a ese país, sino a Bolivia y a “toda Latinoamérica”.

"Yo quiero decir con mucho respeto a Inglaterra: no estamos en tiempo de invasión ni de saqueo, estamos en tiempo de integración”.