Uno de los patios del Palacio de Carondelet fue la tarde de este miércoles el escenario en el que el presidente de la República, Rafael Correa, reunió a decenas de militares que forman parte de la escolta presidencial para advertirles sobre los “peligros” que enfrenta su mandato, frente a las fuerzas opositoras y ofrecerles disculpas por los problemas burocráticos que afectan la economía personal y familiar de los oficiales.

En el acto que no era público, Correa se dirigió a los militares, entre ellos, su seguridad personal, para informarles brevemente de los cambios que realiza su proyecto político por las “grandes mayorías” y los cambios “a favor del Ecuador”.

En ese contexto, les advirtió sobre los supuestos planes de desestabilización en contra de su mandato, y los peligros a los que deben enfrentarse. “Sabemos que nos enfrentamos a peligros, sabemos que hay gente capaz de todo. Tuvimos información muy concreta de Inteligencia sobre planes de desestabilización, uno más. Y seguirán viniendo esas cosas. Les anticipo esto para agradecerles su lealtad. Entonces, debemos estar muy atentos y ser muy profesionales en el trabajo, esforzarnos cada día más”, les dijo el mandatario.

Esto con relación al denominado “Plan Revancha” que denunció el jefe de Estado el sábado pasado en su enlace y que en la noche del martes confirmó que aún circulan mensajes y “pasquines”, y que “gracias a Dios tenemos buena capacidad informativa y podemos contrarrestar esto (...). Sí existió el ‘Plan Revancha’ y se vino abajo”, enfatizó.

Pero este miércoles, Correa les anticipó que este año va a ser muy difícil, pues es un año electoral, y “la agenda será mucho más intensa, vendrán muchos más problemas (...). En las calles muchos nos insultan, nos hacen señas, después los titulares, la mentira, la hipocresía, una sistemática campaña de ataques que se ha dado en estos cinco años”.

El mandatario, al final de su discurso, pidió a la fuerza castrense disculpas por “este problema que se ha generado”, al referirse a las compensaciones salariales y dijo que se había dado por temas burocráticos, que han “afectando la economía personal, familiar de los uniformados, y disculpas por ello”.

El presidente el martes pasado recorrió los destacamentos militares de la frontera norte en donde el mandatario y el ministro de Defensa, Xavier Ponce, anunciaron mejoras salariales.

Desde este año los sueldos de las FF.AA. percibirán un incremento de entre el 5% y 25%. Por ejemplo, los suboficiales mayores al retirarse recibían US$13.000, actualmente perciben US$18.700. Mientras que los oficiales primeros tendrán una compensación de US$14.400.

El jefe de Estado ecuatoriano indicó que con medidas como estas, la compensación por desvinculación sea igual para todos: Fuerzas Armadas, Policía y sociedad civil, dentro de diez años, en reconocimiento a sus años de servicio.

Asimismo, se analiza una compensación justa para aquellos miembros de las Fuerzas Armadas que no están siendo retirados voluntariamente.