Quito. Un tribunal penal de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) de Ecuador ratificó este viernes la condena de seis años de prisión impuesta al ex vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, por el delito de asociación ilícita relacionado a los sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

La Fiscalía General del Estado, que actuó como acusador en este caso, informó en su cuenta de la red social Twitter, que el tribunal negó un recurso de apelación presentado por Glas y confirmó en todas sus partes la sentencia dictada en su contra.

Glas había presentado el recurso de apelación en enero pasado para dejar sin efecto la condena que le se impuso el 13 de diciembre pasado y poder recuperar su inmediata libertad.

Rodeado de asambleístas (legisladores) cercanos, Glas se mostró contrariado por la decisión antes de abandonar la CNJ donde estuvo presente para escuchar la lectura del fallo.

"Vamos a la casación en la Corte Nacional, vamos a las cortes internacionales. Todo está manipulado, esto es una vergüenza", dijo Glas a la prensa local.

El ex vicepresidente fue sentenciado después de que la fiscalía lo acusara de haber recibido sobornos por US$13,5 millones para beneficiar a Odebrecht con contratos del Estado en cinco proyectos de los sectores estratégicos.

Además, rechazó que se haya ratificado la condena "sin existir prueba alguna".

Su abogado defensor, Eduardo Franco, también reaccionó indignado.

"Tribunal de Apelación continúo con la injusticia contra Jorge Glas. Ratificaron arbitraria sentencia!", escribió el letrado en su cuenta de Twitter.

Agregó que "la lucha continúa y hoy con más fuerza! Un inocente no debe estar preso".

El fallo judicial se leyó 16 días después de celebrarse la audiencia de apelación.

Glas, un ingeniero eléctrico de 48 años, ingresó en prisión preventiva el 2 de octubre pasado y el 3 de enero de 2018 fue cesado en el cargo por ausencia definitiva.

Fue reemplazado por María Alejandra Vicuña, quien fue electa por la Asamblea Nacional (Legislativo) de una terna enviada por el Ejecutivo.

El ex vicepresidente fue sentenciado después de que la fiscalía lo acusara de haber recibido sobornos por US$13,5 millones para beneficiar a Odebrecht con contratos del Estado en cinco proyectos de los sectores estratégicos.

Estas irregularidades se habrían cometido entre 2012 y 2016.

Según la Fiscalía, el tío de Glas, Ricardo Rivera, también condenado en este caso, actuó como intermediario para solicitar y recibir esos pagos.

Antes de ser vicepresidente en 2013, Glas fue ministro coordinador de los Sectores Estratégicos en el gobierno del ex presidente Rafael Correa.

En el fallo, el tribunal también ratificó este viernes la condena impuesta a otras cinco personas procesadas por el mismo caso, entre ellos, el tío de Glas.

La lectura del dictamen generó expectativa entre los seguidores de Glas, quienes se concentraron en los exteriores de la corte para respaldarlo.

Desde que estalló el escándalo, Glas ha insistido en su inocencia y ha señalado que "esto es un caso de judicialización de la política, una persecución política en mi contra".

Su defensa alega que no existe una prueba penal para condenarlo, y sostiene que fue sentenciado con un Código Penal derogado.

Según Franco, en el nuevo Código Integral Penal vigente desde 2014 la pena mayor es de cinco años para el delito de asociación ilícita.

Sin embargo, el Tribunal Penal, que juzgó a Glas, le impuso la condena con base en el Código Penal anterior, donde la asociación ilícita tiene sanciones de tres a seis años.