Lo que hasta ahora era un secreto a voces o un pálpito más o menos informado, fue ratificado este viernes en la embajada de Estados Unidos en La Paz, Bolivia: Brasil es el principal destino de la cocaína boliviana.

La afirmación corresponde al encargado de Negocios de la legación diplomática, John Creamer, quien presentó este viernes al nuevo director para Bolivia de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD).

El funcionario estadounidense afirmó que tanto su país como Bolivia tienen "un gran problema con el narcotráfico, (igual que) el gobierno boliviano también tiene un problema" y es "ahí es donde tenemos que trabajar".

Creamer es el funcionario de más alto nivel desde que el presidente de Bolivia, Evo Morales, expulsó en septiembre de 2008 al embajador norteamericano, acusándolo de haber apoyado un complot contra su régimen.

Un reciente informe del Departamento de Estado sostuvo en abril pasado que con los actuales niveles de producción de coca, Bolivia tiene la capacidad para elaborar 195 toneladas de cocaína al año, cifra que sin embargo difiere con la de las Naciones Unidas que indica que es de 113 toneladas anuales, según publica Infobae.

Creamer no detalló qué cantidad de droga boliviana viaja a Brasil, aunque analistas estiman que es cercana al 80%.