La Habana. El presidente de Cuba, Raúl Castro, admitió en un reciente congreso del Partido Comunista que faltan sucesores para reemplazar a los envejecidos líderes, subrayando la incapacidad de la vieja guardia a renunciar al poder y su lucha por preservar la revolución de 1959.

Castro dijo que tanto el gobierno como el partido comunista hicieron intentos por encontrar sucesores, pero admitió que en muchos casos resultó fallido. En un duro discurso criticó la incapacidad para hallar sustitutos y hasta lo catalogó como una "vergüenza".

El liderazgo es uno de los mayores desafíos para el gobernante de 79 años, enfocado en garantizar la supervivencia del sistema socialista y desafiar las predicciones de sus opositores, que han apostado a que el sistema se iría a pique una vez que desaparezcan sus dirigentes históricos.

Con esto en la mente, Castro está impulsado una ambiciosa reforma económica para sacar a flote a la estancada economía de la isla, pero ha dicho que necesita cinco años para lograrlo.

Raúl Castro asumió formalmente la presidencia de Cuba de Cuba en el 2008, en que reemplazó a su hermano Fidel, de 84 años y apartado de los cargos por razones de salud.

"Fidel, Raúl y otros 'históricos' llevan en sí el espíritu, la visión y el dogma de la revolución. Ese sentido de propiedad sobre el proceso y sus cambios no permite interpretaciones en competencia o el cultivo de nuevos líderes". Christopher Sabatini, director de políticas en The Americas Society en Nueva York.

El líder histórico de la isla se ausentó al congreso pero apareció en la clausura, donde fue asistido para caminar y ubicarse en su silla, lo que refuerza el hecho de que el tiempo se acorta para los hombres que han dirigido el país durante medio siglo.

Es también un recordatorio a los líderes actuales de los peligros de permanecer en el poder demasiado tiempo, dijo el agente de seguridad Cecilio Guerra.

"Las personas mayores lo amaban por lo que hizo después del triunfo de la revolución pero hemos estado en la misma situación y muchos lo han culpado también por eso", dijo.

Algunos observadores esperaban que el congreso que concluyó el martes daría una idea sobre quiénes podrían ser los próximos gobernantes, pero mostraron decepción tras el anuncio que incluyó la esperada elección de Raúl Castro como líder del Partido y el nombramiento como número dos del veterano José Ramón Machado Ventura, de 80 años.

Ambos líderes serán escoltados en el poderoso Buró Político de 15 miembros, por cinco generales y otros veteranos de más de 60 años. Sólo tres son más jóvenes, entre ellos el zar de las reformas, Marino Murillo, de 50 años.

"Era de esperar, pero no era lo que yo esperaba. Hasta los dirigentes saben que necesitamos gente con nuevas ideas, y las necesitamos ahora", dijo Isabela, una vendedora ambulante de flores.

En tanto, quien quedó fuera del Buró Político fue el ministro de Cultura Abel Prieto, de 60 años, joven en relación con las edades del órgano que van de entre 47 y 80 años.

En la apertura del congreso el sábado, Castro ratificó la incapacidad del Gobierno para encontrar sustitutos.

"Hoy afrontamos las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez para asumir las nuevas y complejas tareas de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno", dijo en la reunión más importante de los comunistas.

Sin apartarse de la ideología. Buscar el relevo no ha sido fácil, dijo Castro. "A pesar de que no dejamos de hacer varios intentos para promover jóvenes a cargos principales, la vida demostró que no siempre las selecciones fueron acertadas", agregó.

Las fallas en ese sentido incluyen ex dirigentes que se apartaron de la trayectoria ideológica labrada por los Castro.

Se especula que Prieto puede haber sido uno de ellos, al igual que el ex vicepresidente Carlos Lage y el ex canciller Felipe Pérez Roque, reemplazados en el 2009 por jugar "un papel indigno". Ambos eran percibidos como posibles candidatos para suceder a los líderes históricos.

Los detalles sobre las causas que provocaron sus salidas abruptas de importantes cargos nunca fueron reveladas, pero surgieron comentarios de que habían sido grabados mientras se burlaban de los veteranos líderes llamándolos "dinosaurios".

Ahí radica la razón principal por la que en Cuba existe una escasez de líderes jóvenes, dijo Christopher Sabatini, director de políticas en The Americas Society en Nueva York.

Los gobernantes de Cuba han forjado sus creencias en el fuego de la revolución y el medio siglo de resistencia frente a su enemigo ideológico Estados Unidos.

"Fidel, Raúl y otros 'históricos' llevan en sí el espíritu, la visión y el dogma de la revolución. Ese sentido de propiedad sobre el proceso y sus cambios no permite interpretaciones en competencia o el cultivo de nuevos líderes", dijo.

"Por esta razón, los movimientos carismáticos rara vez sobreviven a su fundador" agregó Sabatini.

El presidente Castro ha dicho que trabaja en la búsqueda de nuevos líderes, incluso fuera del partido comunista, una práctica inexistente en el pasado.

Incluso dijo que aspira a que en los principales puestos de gobierno hayan más mujeres, negros y mestizos y que los cubanos que no militen en el Partido Comunista también puedan aspirar a estos cargos.