Guatemala, EFE. El Tribunal Primero A de Mayor Riesgo de Guatemala reanudó este lunes el juicio por el asesinato de 1.771 indígenas ixiles entre 1982 y 1983, al general golpista José Efraín Ríos Montt y su antiguo jefe de Inteligencia Militar, José Rodríguez.

El debate se inició sin incidentes como estaba previsto y el primero en la lista de este lunes de los supervivientes del genocidio del que se les acusa a los dos generales retirados, Nicolás Bernal, dio su testimonio al tribunal sobre los crueles crímenes cometidos por los militares en sus comunidades del noroccidental departamento de Quiché.

Bernal fue el testigo número 62 que el Ministerio Público (MP) presentó en el juicio, en el que espera demostrar que Ríos Montt y Rodríguez son responsables como autores intelectuales de la muerte de los ixiles en por lo menos 16 matanzas durante su régimen de facto.

Juan Cruz, de 69 años, otro testigo, relató que debido a las condiciones infrahumanas creadas en Sajsibán, en Nejab (Quiché) por el Ejército, tres familiares, entre ellos su hija Engracia, de 2 años, y su sobrina María Santiago, de 3, murieron por desnutrición y hambre en enero de 1983.

A su padre, Gaspar, de 68 años, lo ahorcaron, aseguró a través de un traductor.

Ríos Montt, de 86 años, es el más alto ex cargo guatemalteco que es juzgado por delitos de genocidio y deberes contra la humanidad (como tipifica la legislación guatemalteca a los delitos de lesa humanidad) durante el conflicto armado (1960-1996) que dejó 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos en Guatemala.

Durante el séptimo día del histórico juicio, que comenzó el 19 de marzo y que se suspendió el pasado martes por la celebración de la Semana Santa en Guatemala, está previsto que declaren entre 10 y 12 testigos propuestos por la Fiscalía y los querellantes adheridos al caso.

Esta semana, el tribunal que preside la jueza Jazmín Barrios, también tiene programado escuchar el testimonio de por lo menos 15 mujeres que fueron violadas por los soldados en comunidades de Nebaj, Cotzal y Chajul (Quiché) durante la época que gobernó Ríos Montt.

Los supervivientes, 63 hasta ahora, han contado con detalle en la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde se celebra el juicio, la persecución militar a la que fueron sometidos y las constantes masacres perpetradas por el Ejército, que según el MP, consideró a los ixiles como "enemigos internos".

Ríos Montt, de 86 años, es el más alto ex cargo guatemalteco que es juzgado por delitos de genocidio y deberes contra la humanidad (como tipifica la legislación guatemalteca a los delitos de lesa humanidad) durante el conflicto armado (1960-1996) que dejó 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos en Guatemala.