Aman/Beirut. Rebeldes sirios mantuvieron la presión sobre el presidente Bashar al-Assad luego del asesinato de tres altos militares, combatiendo a los soldados leales en los alrededores del palacio presidencial y cerca de las oficinas centrales del gobierno, dijeron residentes este jueves.

Una fuente oficial dijo que el presidente, que no hizo declaraciones o apariciones públicas desde el ataque con bomba en una reunión de jefes de defensa y seguridad, aún estaba comandando las operaciones desde su oficina de Damasco.

Pero fuentes de la oposición y un diplomático occidental dijeron que el líder sirio estaba en la ciudad costera de Latakia.

"Nuestra información es que (Assad) está en su palacio en Latakia y que habría estado ahí durante días", dijo una importante figura de la oposición, que declinó ser identificada.

El palacio, que Assad ha utilizado anteriormente para los negocios oficiales, está ubicado sobre las laderas cercanas a la ciudad, el principal puerto mediterráneo de Siria.

La provincia de Latakia alberga varias ciudades habitadas por miembros de la secta minoritaria alauita de Assad.

El diplomático, que está siguiendo los eventos en Siria, dijo que "todos están observando ahora qué tan bien Assad puede mantener su estructura de comando. Las matanzas de ayer fueron un golpe enorme, pero no fatal".

Residentes dijeron que los combates más fuertes no cedían en su quinto día en la capital siria en la revuelta de 16 meses contra Assad, cuya familia ha dominado el país árabe durante 42 años.

Las luchas se focalizaron en los alrededores del palacio presidencial, cerca de las oficinas centrales de seguridad donde se produjo el ataque suicida el miércoles, con videos mostrando columnas de humo elevándose.

Votación. Está previsto que el Consejo de Seguridad de la ONU vote una resolución el jueves sobre Siria y el presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó al presidente ruso, Vladimir Putin, el principal aliado de Assad, para intentar persuadir a Moscú de que abandone su apoyo.

El bombardeo que mató al cuñado de Assad, al ministro de Defensa y a un alto general desató una feroz respuesta del Ejército con fuego de artillería contra los rebeldes emplazados en varios distritos y que usan principalmente armas de corto alcance y granadas propulsadas por cohetes.

Un video de anoche del vecindario de Sayed Zainab muestra una clínica casera en una casa, con mantas y provisiones médicas en el piso y un hombre gritando indicaciones por megáfono mientras hombres cargaban cuerpos mutilados en sábanas.

Algunos de los cuerpos estaban carbonizados, tal vez debido a una explosión o un incendio. Otros parecían haber sido mutilados por explosivos fuertes.

Se reportó que muchos residentes de Damasco huyeron de los lugares de combate.

"Hemos recibido mucha gente desde anoche, de otros vecindarios como refugiados, y la gente se reúne a su alrededor para escuchar lo que han visto. Mi vecino trata de ver si tiene familiares aquí o ver si hay alguien que pueda albergarlos por un tiempo", dijo una mujer contactada por teléfono.

El bombardeo pareció ser parte de un ataque coordinado sobre la capital que ha escalado desde el comienzo de la semana. Los rebeldes lo llaman la "liberación de Damasco" después de meses de feroces combates, que los activistas dicen que dejaron 17.000 personas muertas.