Beirut. Los rebeldes sirios respetarán un plazo declarado para el cese al fuego el 10 de abril, en línea con un plan de paz apoyado por Naciones Unidas para poner fin a un año de derramamiento de sangre, incluso si el Gobierno no retira a sus fuerzas de las ciudades, dijo el domingo un portavoz.

"Nos comprometeremos con la fecha incluso si no retiran (las fuerzas), haremos un alto al fuego como le hemos prometido a la ONU", dijo el coronel Qassem Saad al-Deen, portavoz del comando conjunto del Ejército Siria Libre dentro de Siria.

"Pero si ellos (las fuerzas sirias) disparan, tomaremos las armas nuevamente y los combatiremos", dijo a Reuters desde Siria.

El portavoz rebelde también sostuvo que al menos 1.000 personas murieron durante los actos de violencia de esta semana en el país, siendo la mayoría de las víctimas civiles.