Phom Penh. Un segundo día de combates entre soldados tailandeses y camboyanos dejó al menos 4 soldados muertos el sábado, elevando a 11 el número total de víctimas fatales, el peor derramamiento de sangre desde que Naciones Unidas pidió un cese al fuego en febrero.

Miles de civiles han sido evacuados de la zona de densa jungla cerca de los templos de Ta Moan y Ta Krabei, en la provincia de Surin, en el nordeste de Tailandia.

El teniente general tailandés Thawatchai Samutsakorn dijo que un soldado resultó muerto. Al menos otros 13 fueron heridos, según el hospital Phnom Dongrak en Surin.

Suos Sothea, vicecomandante de la unidad de artillería de Camboya en el área, dijo que tres soldados camboyanos habían muerto y que 11 estaban heridos, llevando la cifra total de muertos por ambos lados a por lo menos 43.

"El aparente objetivo de los ataques de Tailandia contra Camboya es tomar el control de esos templos en Camboya", dijo el Ministerio de Defensa camboyano en un comunicado.

La soberanía sobre los antiguos templos hindúes de piedra de Preah Vihear, Ta Moan y Ta Krabey y las tierras que los rodean en las montañas Dangrek es objeto de disputa desde la retirada de los franceses de Camboya en la década de 1950.

Ta Moan y Ta Krabey, separados por 12 kilómetros en la jungla llena de minas antipersonales, fueron construidos en el siglo XII durante el imperio Khmer que una vez se extendió a lo largo de partes de Tailandia y Vietnam antes de reducirse a lo que es hoy Camboya.

Tailandia dice que según un mapa de 1947 ambos templos están dentro de su provincia de Surin. Camboya rechaza el reclamo y dice que están en su provincia de Oddar Meanchey.

Hasta los enfrentamientos del viernes, tropas de ambos países patrullaban juntas la región sin incidentes.

El último enfrentamiento comenzó antes del amanecer al oeste de Ta Krabey y duró varias horas.

El día antes los combates dejaron cuatro soldados tailandeses muertos y tres camboyanos.

Los combates son los más intensos desde que tres tailandeses y ocho camboyanos murieron y decenas de personas resultaron heridas entre el 4 y 7 de febrero, los más sangrientos en casi dos décadas.

Como parte de un cese al fuego, Tailandia y Camboya acordaron el 22 de febrero permitir el despliegue de observadores no armados de Indonesia sobre la frontera.

Pero el acuerdo, negociado a instancias de Naciones Unidas, todavía no ha sido puesto en práctica.

Tailandia insistió en que ambos países deben resolver la disputa bilateralmente.