Buenos Aires. Las elecciones para jefe de Gobierno (alcalde) en la ciudad de Buenos Aires, caja de resonancia política de la Argentina, ingresaron en la recta final, con cinco fórmulas de candidatos que se presentan el domingo y aspiran a conducir la capital del país los próximos cuatro años.

Están habilitados a sufragar 2 millones 553.181 electores, que equivalen al 7,9% del total del país, por lo que el distrito es el tercero en importancia, detrás de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.

Por el oficialismo local, Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gabinete del actual alcalde, Mauricio Macri (PRO, centroderecha), que se impuso en una interna el domingo 26 de abril en el espacio y está acompañado por el senador Diego Santilli.

El 26 de abril, Rodríguez Larreta sumó 490.826 votos, por encima de los 327.271 de la senadora Gabriela Michetti, para, entre ambos, consolidar al PRO como el principal partido capitalino (47,3% del total).

"La elección del próximo domingo pondrá en juego la consolidación territorial del PRO, que aspira a trascender el liderazgo de Macri en la Capital Federal, y dará una fuerte señal respecto de su proyección a nivel nacional", explicó Pedro Antenucci Benesch, experto de la Universidad de San Andrés e investigador invitado del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

PRO gobierna la ciudad desde 2007 bajo el liderazgo de Macri: "Esta será la primera elección a jefe de Gobierno en la que se presentará sin su principal referente en la boleta, por lo que se pondrá a prueba su capacidad de traspasar capital político", observó el analista.

Martín Lousteau, ex ministro de Economía de la presidenta Cristina Fernández, se impuso en la interna del espacio ECO, y cosechó 307.846 votos, equivalentes al 17,8% del total; está acompañado en una fórmula por el ex diputado y politólogo Fernando Sánchez y las encuestas lo muestran en segundo lugar, a una distancia que oscila entre 15 y 20 puntos de Rodríguez Larreta.

Por el Frente para la Victoria, el partido de la Presidenta, se presenta Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas Argentinas, la compañía aérea de bandera del país, junto con Leandro Santoro, un joven que pertenece a la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemocracia) y se suma para tratar de captar el tradicional voto republicano del espacio.

Recalde tuvo 212.872 votos en las internas, para un equivalente de 12,3% del total.

Por su parte, la abogada Myriam Bregman, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, recibió en las primarias 39.057 votos, el 2,2% del total, y competirá acompañada por José Castillo.

Finalmente, Luis Zamora, del izquierdista Autodeterminación y Libertad, con 35.140 para el 2,0% del total en las primarias de abril, estará en una fórmula con Sergio Sallustio, un economista de 33 años.

En las primarias de abril se habían presentado 16 espacios, pero once de ellos no superaron el piso de 1,5% de los votos para poder competir el 5 de julio; si ese día ninguno de los candidatos cosecha el 50% más uno de los votos, habrá una segunda vuelta, el 19 de julio, entre los dos aspirantes más votados.

La elección del domingo "se dará en un escenario con continuidades y rupturas. Por un lado, las encuestas vaticinan que el jefe de Gobierno deberá definirse en una segunda vuelta, como viene ocurriendo desde 2003. Por otro lado, esta elección se realizará por primera vez mediante el sistema de Boleta Única Electrónica, convirtiéndose la ciudad en la cuarta jurisdicción en utilizar el sistema y en la segunda (luego de Salta) en implementar un sistema de voto electrónico", puntualizó Antenucci Benesch.

"Los efectos que esta innovación tendrá sobre la competencia electoral y particularmente sobre el corte de boleta son aún una incógnita. Puede que se mantenga el tradicional efecto arrastre del candidato a jefe de Gobierno sobre los otros cargos que se votan, pero también podría ocurrir que la secuencia de pantallas donde primero se elige jefe de Gobierno y luego legisladores y comuneros favorezca el voto cruzado (lo que en el sistema de boletas se denominaba corte de boleta)", advirtió el experto.

Que recordó asimismo que las primarias "dejaron 6% de los votos sin un partido que los represente, por lo que su inclinación puede resultar decisiva en el resultado final de las elecciones".