“La comisión es más alta que los embajadores y tiene un poder y mandato más altos. Será la que tome determinaciones sobre un problema que surgiese para fortalecer la relación bilateral”, explicó Juan Carlos Alurralde, vicecanciller boliviano, en el programa El pueblo es noticia, de la televisión nacional.

El 7 de noviembre, Bolivia y EE.UU. firmaron en Washington el acuerdo marco que sienta las bases de la nueva relación y da paso a la reposición de embajadores, expulsados de ambos países en 2008.

Alurralde señaló que el acuerdo con EE.UU. no trata únicamente el asunto de la cooperación, sino que también se refiere a política, narcotráfico, justicia y comercio, entre otros. De ahí que se definió la conformación de comisiones para cada sector.

Para los asuntos políticos, ambos países definirán los miembros de la comisión conjunta. “Debe existir un coordinador por cada país y actuarán como presidentes de las comisiones. Van a convocar y definir agendas”, acotó.

La comisión se reunirá cada dos años, pero puede ser convocada ante situaciones conflictivas, como la denuncia de una injerencia “en temas de soberanía”, ejemplificó el vicecanciller.

Una de las primeras labores de la comisión será la revisión y ampliación del convenio de extradición, informó Alurralde.

“En el artículo 2, hemos subrayado el parágrafo 4, que incluye la extradición. Nos damos cuenta de que el convenio de extradición no está funcionando. Queremos ampliarlo, lo vamos a revisar y dotar de mayor blindaje para que sea un convenio que impida el delito en ambos países”, dijo.

Para justificar la decisión, el vicecanciller informó de que los exhortos suplicatorios de la Corte Suprema de Justicia que presentó la Cancillería al Departamento de Justicia de EE.UU. para la extradición de autoridades (como los casos de Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín y Jorge Berindoague, acusados de genocidio y delitos de lesa humanidad, que se refugiaron en EE.UU.) nunca tuvieron una respuesta.

En cuanto a la cooperación, también se creará una comisión que trabajará en cuatro lineamientos, sostuvo la autoridad.

“Hay cuatro lineamientos: las áreas de trabajo —justicia, desarrollo agrícola, salud, etc—, el tema geográfico —dónde se quiere recibir la cooperación—, quién realizará la cooperación y quién debe recibir la ayuda”. Confirmó que los actuales proyectos de ayuda se mantienen en vigor, pero a petición de cualquiera de los dos países pueden ser revisados.

Entrada en vigencia. El acuerdo entrará en vigencia una vez que las autoridades de ambos países intercambien notas para confirmar que cada parte ha concluido los requisitos internos. 

En el caso de Bolivia, el documento del acuerdo será remitido a la Asamblea Plurinacional para su revisión y ratificación. En el caso de EEUU, no requiere de ratificación de parte de su Congreso.