Ginebra/La Habana. El relator especial de la ONU contra la tortura dijo este miércoles que Cuba le impidió hacer una visita a la isla dentro de una misión investigativa, pero el Gobierno de La Habana reaccionó sorprendido y afirmó que seguía en pie la invitación que le cursó el año pasado.

El abogado austríaco Manfred Nowak, conocido por sus criterios francos sobre el tema en los países desarrollados y en vías de desarrollo, dijo que el gobierno de La Habana le había dicho que no podía recibirlo antes de que termine su mandato el próximo 30 de octubre.

"Lamento que, a pesar de su clara invitación, el Gobierno de Cuba no me ha permitido evaluar objetivamente la situación de la tortura y del maltrato en el país mediante la recolección de pruebas de primera mano de todas las fuentes disponibles", precisó en un comunicado.

Cuba emitió una invitación al relator especial para la tortura en febrero de 2009 para poder realizar una misión de investigación, pero desde entonces no había podido ponerse de acuerdo sobre una fecha para viajar a la isla, agregó.

Diplomáticos en el Consejo de Derechos Humanos, que ahora están sesionando por tres semanas, dijeron que La Habana estaba mostrando una especial sensibilidad acerca del encarcelamiento de disidentes, uno de los cuales falleció en febrero tras 85 días de huelga de hambre pidiendo mejores condiciones de detención.

Cuba sostiene que no tiene en sus cárceles presos políticos. Considera a los disidentes como "mercenarios" pagados al servicio de su enemigo político Estados Unidos para tratar de socavar la revolución.

Cuba sorprendida. Desde Ginebra, el Gobierno cubano dijo en un comunicado estar sorprendido con las declaraciones de Nowak y agregó que sus afirmaciones no se corresponden con los esfuerzos de ambas partes para la realización de su visita en un "clima de confianza".

La Habana aseguró que mantenía la invitación cursada a Nowak para visitar la isla.

La Habana aseguró que mantenía la invitación cursada a Nowak para visitar la isla, trabajando para hacerla posible en una fecha mutuamente convenida.

"Cuba reitera su voluntad de seguir cooperando tanto con el propio Señor Nowak, como con el resto de los expertos designados para el cumplimiento de mandatos del Consejo de Derechos Humanos establecidos sobre bases no discriminatorias", señaló el texto difundido por la agencia estatal de noticias Prensa Latina.

Nowak ha estado oficialmente durante seis años en el cargo como relator especial contra la tortura en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU con sede en Ginebra.

Y ha dejado en claro que renunciará a su cargo cuando su mandato haya terminado.

A principios de este año, Nowak dijo a periodistas que estaba frustrado por la falta de cooperación que había recibido en sus investigaciones de muchos gobiernos, incluyendo el Gobierno comunista de Cuba, que forma parte del Consejo formado por 47 naciones.

Otro investigador, el abogado australiano Philip Alston, dijo la semana pasada que el Consejo, un bloque de países en desarrollo que protege a sus miembros de las críticas que tiene de una clara mayoría, hace caso omiso de las matanzas en países como Irán y Sri Lanka.

Alston, quien reporta las ejecuciones extrajudiciales y que acaba de realizar un informe muy crítico de los ataques con cohetes no tripulados de Estados Unidos a presuntos terroristas en Pakistán y Afganistán, dijo que el Consejo de Derechos Humanos ha mantenido un enfoque único sobre Israel.

Nowak, que enfureció al anterior gobierno de Estados Unidos bajo la presidencia de George W. Bush con críticas a las condiciones del centro de detención en Guantánamo, Cuba, no ha mantenido ningún secreto por su frustración en el propio Consejo sobre ese tema.

Cuba se había negado a permitir la visita durante más de dos décadas de comisiones de relatores especiales sobre derechos humanos a la isla, designadas por la antigua Comisión de Derechos Humanos de Ginebra que fue abolida en 2006.

Pero en 2007 admitió la visita del relator especial sobre el derecho a la alimentación, un ex político de izquierda de Suiza ampliamente conocido por su simpatía con el sistema comunista de la isla y las críticas al tratamiento de Occidente a los países en desarrollo.

"Ahora se manifiesta una vez más que el Gobierno cubano no piensa dar muestras, ni pasos de avances en materia de los derechos humanos", dijo en Cuba por teléfono Laura Pollán, una de las Damas de Blanco, un grupo opositor de esposas y madres de presos políticos encarcelados en la isla en marzo de 2003.

La visita iba a ser la primera misión a Cuba realizada por un experto independiente bajo el mandato del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para evaluar específicamente la tortura y otros asuntos vinculados a los derechos humanos, según un comunicado de la organización.

Nowak fue nombrado como relator especial en diciembre de 2004 por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.