Ciudad de México. El embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, renunció a su cargo, informó el Departamento de Estado, después de que cables filtrados por Wikileaks expusieran críticas del diplomático a la lucha del gobierno mexicano contra el narcotráfico.

Según un cable publicado por el diario español El País a comienzos de diciembre del año pasado, Pascual criticó al Ejército mexicano por su aversión al riesgo en la ofensiva antidrogas.

Meses después, en febrero, el presidente mexicano, Felipe Calderón, afirmó en una inusual entrevista con el diario local El Universal que Pascual había mostrado "ignorancia" sobre los eventos actuales en el país y distorsionó lo que estaba pasando.

Desde entonces, Pascual había sido blanco de críticas en México, sobre todo de legisladores que incluso pedían su renuncia.

"Carlos ha sustentado su decisión de regresar a Washington en su deseo personal de asegurar una sólida relación entre nuestros dos países y para evitar asuntos externados por el presidente Calderón que pudieran distraer el avance en nuestros intereses bilaterales", dijo la secretaría de Estado, Hillary Clinton, citada en un comunicado.

La presidencia mexicana emitió pocas horas después un comunicado en el que expresó que "los contactos institucionales entre ambos países son sólidos, como corresponde a dos naciones vecinas y amigas, con oportunidades y retos en común".

Además, la presidencia de México deseó suerte a Pascual en sus nuevas tareas y reiteró su compromiso por profundizar la relación con el gobierno estadounidense.

México está enfrascado desde hace cuatro años, cuando asumió el conservador Felipe Calderón, en una guerra contra el narcotráfico para la que ha movilizado decenas de miles de soldados y policías federales, pero que ha dejado más de 31,000 muertos en todo el país.

Clinton dijo en el comunicado que, tras su gestión de un año y medio, Pascual se había ganado su agradecimiento y el del presidente Barack Obama, y lo calificó como un "arquitecto" en la relación entre México y Estados Unidos.

"Es con gran renuencia que el presidente Obama y yo hemos accedido a la petición de Carlos", dijo Clinton. "Antes de regresar a asumir sus nuevas responsabilidades en el Departamento de Estados, el presidente y yo hemos solicitado a Carlos permanecer en México para ayudarnos a organizar una transición ordenada", concluyó.