Más tranquila después de su caótica salida del Ministerio de Salud, Helia Molina enfrentó a los periodistas este miércoles y reiteró que no se arrepiente de sus polémicos dichos que le costaron el cargo. Es más, insistió en su postura sobre las clínicas señalando que “al que le venga el sayo, que se lo ponga”.

“Yo soy buena para hablar, digo lo que pienso y a veces eso no necesariamente le hace bien a mi gobierno. Por eso mismo decidí dar un paso al costado (…) creo que si uno ha dicho cosas que resuenan mal en la ciudadanía y que pueden afectar al gobierno, lo lógico es que yo de un paso al costado y libere a mi gobierno, del cual yo soy una férrea (adherente) y estaré siempre sirviendo desde el lugar donde esté”, fueron las primeras palabras de la renunciada Molina.

“Uno como ministra no tiene que dar opiniones personales y la di, por lo tanto asumo mi responsabilidad y por eso di un paso al costado”, prosiguió.

Al igual que ayer, martes, la ahora ex secretaria de Estado aseguró que no se arrepiente de sus palabras, aunque reconoció que fueron “inoportunas”, pero “no voy a negar lo que digo y lo hice porque lo pienso”.

Helia Molina precisó que en ningún momento acusó a alguna clínica en particular, pero “yo conozco el mundo de la salud al revés y al derecho y por lo tanto al que le venga el sayo, que se lo ponga”.

“No hablé de ninguna clínica en especial, hice un concepto global. Dije clínicas cuicas, quién se define cuica, eso tiene que verlos ellos”, insistió.