Río de Janeiro. El ministro de Minas y Energía de Brasil, Eduardo Braga, y el de Puertos, Helder Barbalho, presentaron este miércoles sus renuncias al cargo, con lo cual asciende a nueve la cifra de titulares del total de 32 ministerios del gobierno brasileño que dejan el puesto en las últimas semanas a consecuencia de la grave crisis política que vive el país.

Braga y Barbalho son miembros del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), mayor fuerza electoral del país y que rompió el mes pasado con el gobierno, del que era su principal aliado.

Braga, ministro de Minas y Energía desde enero de 2015, cuando se inició el segundo mandato de la presidenta Dilma Rousseff, presentó su renuncia tras una reunión con la mandataria, después de la cual aseguró a la prensa que "es hora" de entregar el ministerio.

Tras su renuncia, volverá al Senado, donde podría tener un papel clave en la votación sobre si se abre o no un juicio político contra Rousseff.

Barbalho, que también se reunió con Rousseff, no explicó los motivos de su salida, pero dijo en una carta que para él la presidenta no cometió ningún delito de responsabilidad y que su posición ante el posible juicio es de "respeto a la democracia".

Los ministros miembros del PMDB han ido dejando el gobierno tras posicionarse la mayoría del partido en contra de la mandataria. De los siete miembros del PMDB al frente de ministerios, apenas quedan en el cargo los de Agricultura y Salud.

Además de las carteras de Minas y Energía y de Puertos, actualmente cuentan con jefes interinos las de Deportes, Turismo, Integración Nacional, Ciudades, Aviación Civil y Ciencia y Tecnología.

La apertura de un proceso contra Rousseff fue aprobada el domingo pasado por el plenario de la Cámara de Diputados y ahora solo depende de que reciba el apoyo de al menos 41 de los 81 miembros del Senado para seguir adelante.

De ser así, la presidenta sería apartada del cargo 180 días, tiempo en el que precisamente vicepresidente Michel Temer -líder del PMDB- asumiría el puesto mientras el Senado decide si destituye a Rousseff o le devuelve su mandato, que termina el 1 de enero de 2019.