Buenos Aires. Alfredo Astiz, un ex marino argentino conocido como el "ángel de la muerte", y otros 11 represores de la dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983 fueron condenados a prisión perpetua este miércoles por violaciones a los derechos humanos durante ese período.

Otros cuatro acusados recibieron la pena de entre 18 y 25 años de prisión, en el marco del proceso de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el más importante centro clandestino de detención del país donde unas 5.000 personas fueron torturadas durante la represión ilegal.

"Es un día histórico que no pensábamos que íbamos a poder compartir por cuestiones de edad", dijo a una canal de televisión Tati Almeyda, integrante de la agrupación de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo.

El proceso, que comenzó hace 22 meses, es conocido como "megajuicio", porque agrupa decenas de causas por violaciones a los derechos humanos.

En las afueras del tribunal, en la ciudad de Buenos Aires, cientos de personas festejaron las sentencias y entonaron canciones contra los represores.

En una entrevista de 1998, Astiz defendió los crímenes que se cometieron durante la dictadura bajo el argumento de que era la única manera de combatir a la subversión de izquierda.

"Olé olé, olé olá, como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", cantaban los manifestantes.

Astiz, un capitán de fragata juzgado, entre otros casos, por la desaparición de las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domond, además del periodista argentino Rodolfo Walsh, actualmente está detenido por diversos delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA.

Los juicios contra los represores del último gobierno militar fueron promovidos por el ex presidente Néstor Kirchner y por su esposa Cristina Fernández, la actual mandataria, que impulsaron la supresión de las leyes de amnistía que beneficiaban a militares y policías.

"Es muy emocionante porque lo hemos construido desde la lucha de muchas organizaciones de derechos humanos y también (...) por una decisión del presidente Néstor Kirchner", dijo emocionada una de las manifestantes, de unos 60 años, a periodistas.

La cúpula militar que encabezó la dictadura fue condenada en la década de 1980, pero luego fue indultada y recién volvió a ser juzgada en los últimos años.

En una entrevista de 1998, Astiz defendió los crímenes que se cometieron durante la dictadura bajo el argumento de que era la única manera de combatir a la subversión de izquierda.

Las fuerzas de seguridad son acusadas de secuestrar y torturar a opositores para luego asesinarlos, con el supuesto fin de desarticular a las guerrillas de izquierda.

Según datos oficiales confirmados, más de 11.000 personas fueron asesinadas por la dictadura, aunque varios organismos de derechos humanos sitúan la cifra en cerca de 30.000.