El gobierno de la República Dominicana insistió en que no permitirá el ingreso a ese país a inmigrantes indocumentados, un día después de que organizaciones defensoras de los derechos humanos anunciaran un acuerdo para regular la situación de un millar de trabajadores haitianos a los que se les impedía entrar a territorio dominicano.

El ministro dominicano de Interior y Policía, José Fadul, aseguró que su país recibirá a todo extranjero siempre que cumpla con los requisitos que establece la Ley General de Migración y si dispone del visado correspondiente, en alusión a los inmigrantes del vecino Haití que desde el pasado domingo se encontraban en la frontera tratando de ingresar a República Dominicana de manera irregular.

El sacerdote dominicano Regino Martínez, uno de los principales defensores de los derechos de los inmigrantes en la región, anunció  que el paso fronterizo de Dajabón, 304 kilómetros al noroeste de Santo Domingo y escenario de la disputa, será abierto a partir de las 07:00 hora local (1100 GMT) del jueves.

Martínez dijo que la Dirección de Migración prometió renovar las visas vencidas de 280 haitianos y que en contraparte, las autoridades haitianas se comprometieron a entregar actas de nacimiento y cédulas de identidad a los 800 haitianos integrantes del grupo.

Se trata de 1.080 inmigrantes que trabajan en República Dominicana y que cada año viajan a su país para pasar las fiestas de fin de año, tras lo cual regresan a territorio dominicano para retomar sus labores habituales.

Se estima que en República Dominicana vive un millón de haitianos indocumentados, aunque las autoridades haitianas calculan que sólo son 600.000.