Santo Domingo. República Dominicana restringió el control migratorio en su frontera con Haití en un esfuerzo por evitar la propagación del cólera, enfermedad que ha causado más de 1.000 muertos y miles de afectados en el país vecino, informaron el jueves autoridades.

El gobierno del presidente Leonel Fernández ordenó impedir el paso a haitianos que regresen a República Dominicana tras visitar su país y suspendió temporalmente la contratación de nueva mano de obra haitiana, para lo cual reforzó la vigilancia militar en la frontera, de unos 400 kilómetros de extensión.

"No se trata de un cierre de frontera, pero sí de establecer controles que eviten ese permanente tráfico irregular que se genera en ocasiones a fin de nosotros poder garantizar la implementación efectiva de los controles sanitarios que se han dispuestos", dijo el vicealmirante Sigfrido Pared Pérez, director general de Migración.

La medida está acompañada de controles sanitarios estrictos y de la suspensión del activo comercio informal fronterizo adoptados luego de que fuera detectado el primer caso de cólera en el haitiano Wilmo Lauref, de 32 años, luego de viajar en octubre de vacaciones a su país.

Cuando retornó el pasado 12 de noviembre presentó síntomas de la enfermedad y desde entonces está aislado en un centro hospitalario de la ciudad de Higuey, a 147 kilómetros al este de Santo Domingo.

Fuentes médicas informaron que el haitiano está fuera de peligro, que su condición de salud ha mejorado y que las evacuaciones diarreicas han mermados, por lo que podría ser dado de alta en cuatro o cinco días.

La restricción de los mercados binacionales que se celebran semanalmente en las poblaciones fronterizas afecta a cientos de productores dominicanos, especialmente de huevos y pollos.

Haití y República Dominicana mantienen un comercio informal que envuelve anualmente unos US$600 millones, según estadísticas del Centro de Inversión y Exportación de la República Dominicana (CEI-RD).

En República Dominicana residen cerca de un millón de haitianos, según estadísticas no oficiales, que se concentran mayormente en la industria azucarera y de la construcción, así como en labores agrícolas.

El ministro de Salud, Bautista Rojas Gómez, pidió a la población no alarmarse y observar las recomendaciones de higiene personal y control sanitario.

En los puestos de control fronterizo las autoridades dispusieron que los zapatos de viajeros y las gomas de los vehículos sean rociadas con un material bacteriológico para desinfectar cualquier posible agente contaminante que provoque el paso de la enfermedad, dijo Rojas Gómez.

Haití, el Estado más pobre del hemisferio occidental, lucha por reponerse de la epidemia mientras lleva adelante la reconstrucción tras el devastador terremoto de enero que causó más de 250.000 muertos y dejó a 1,5 millones sin hogar.