Las posturas contra el aborto de republicanos como Todd Akin, congresista por el estado de Misuri, le están dañando la imagen a Mitt Romney, la apuesta del partido para regresar a la Casa Blanca y quien lucha para tratar de conquistar el voto femenino, que, según las encuestas, está del lado del presidente, Barack Obama.

A seis días de la Convención Republicana, el congresista dejó clara su posición sobre el aborto, frente al cual está promocionando con sus colegas una legislación que intenta limitar el dinero público para quien quiere abortar después de una violación.

Todd Akin, que ha estado en el Congreso desde 2001, ha dicho desde siempre que se opone al aborto en cualquier caso y definido de manera amplia. Eso incluye el uso de la píldora del día después.

Sobre los casos de embarazos que resulten de una violación, el congresista aclaró que había consultado a médicos y otros expertos y lanzó la siguiente frase: “si la violación es legítima, real, una mujer no puede quedar embarazada porque su cuerpo tiene formas de defenderse contra eso y reaccionará de manera natural”.

El miembro de la Comisión de Ciencias del Congreso y candidato a la reelección por el cargo de senador en las elecciones de noviembre, agregó: “Y en aquellos casos en que eso no suceda, que son pocos, según me han dicho médicos, creo que habría que tomar represalias. Pero el castigo debe recaer en el violador y no en el niño”.

Las palabras de Akin, que ya fue elegido seis veces y es respaldado por los ultraconservadores del Tea Party, desataron de inmediato la polémica en Estados Unidos.

El primero en salir a rechazar sus palabras fue Romney. “Los comentarios del representante Akin sobre las violaciones son insultantes, imperdonables y, francamente, equivocados”, declaró Romney al sitio conservador National Review Online. Agregó que tenía “un punto de vista completamente diferente” al de Akin; sin embargo, grupos defensores del aborto insisten en que la campaña de Romney se basa en el rechazo al derecho al aborto.

“Es un hecho médico indiscutible y una tragedia de la vida real que las mujeres pueden quedar embarazadas como resultado de una violación”, dijo la directora de la Coalición de Misuri contra la Violencia Sexual y Doméstica.

Obama tildó de ofensivo el comentario: “una violación es una violación (...) la idea de que hay diferentes tipos no tiene sentido para el pueblo estadounidense ni para mí”, aseguró el presidente.