Washington. Los republicanos bloquearon este martes un proyecto de ley apoyado por la Casa Blanca que requiere un desglose inédito sobre quién paga por la propaganda en las campañas políticas.

Con 57 votos a favor del proyecto y sólo 41 en contra en el Senado, los demócratas no alcanzaron los 60 votos necesarios para superar un obstáculo de procedimiento puesto por los republicanos contra el Acta de Transparencia, lo que probablemente empantanará la medida por este año.

"Este proyecto de ley representa otro intento de mis colegas por apresurar una legislación que restringe la libertad y crea más regulación federal", dijo el senador John Cornyn, quien dirige los esfuerzos republicanos por lograr escaños en la Cámara liderada por demócratas en las elecciones de noviembre.

Los demócratas crearon el proyecto de ley en respuesta a una decisión de la Corte Suprema en enero que revocó los límites estatales y federales a los gastos independientes por parte de corporaciones para apoyar u oponerse a candidatos.

El proyecto de ley apoyado por demócratas requeriría que los líderes corporativos, sindicales y partidarios de políticos revelen sus nombres en los avisos de campaña, en lugar de permitir que los llamados grupos de pantalla se responsabilicen por la publicidad política.

El senador demócrata Dick Durbin hizo notar que anteriormente muchos republicanos favorecieron una mayor transparencia.

Pero este año, dijo Durbin, "están apostando a que la mayoría de estos avisos serán en favor de sus candidaturas y contra los demócratas. A eso se reduce".

El líder republicano del Senado Mitch McConnell dijo que "el Acta de Transparencia busca proteger a políticos demócratas impopulares silenciando a sus críticos".

El presidente estadounidense, Barack Obama, y otros advirtieron que el veredicto de la corte por 5 contra 4 desataría un flujo de dinero desde la comunidad empresarial, tradicionalmente partidaria de los republicanos, a favor o en contra de candidatos en las elecciones parlamentarias de noviembre y la contienda presidencial del 2012.