Washington. Los republicanos del Congreso estadounidense confirmaron este domingo que planean arremeter el año próximo contra la reforma de salud del presidente Barack Obama, pero reconocieron que recién podrían revocarla después de las elecciones presidenciales del 2012.

El representante Paul Ryan, que se espera se convierta en presidente de la Comisión de Presupuesto de la cámara baja, dijo que sus compañeros de partido intentarán denegar el financiamiento para la implementación de la legislación de salud y que celebrarán audiencias para señalar sus defectos cuando el nuevo Congreso se reúna en enero.

Pero la revocación completa de la ley y su reemplazo podrían tener que esperar los resultados del próximo ciclo electoral, cuando vuelva a disputarse el control del Congreso y la pretensión de Obama de un segundo período.

"El proyecto es una completa ruina fiscal y económica para nuestro país y para todo el sistema de salud mismo", dijo Ryan en una entrevista en "Fox News Sunday."

"Vamos a hacer todo lo que podamos para revocar y reemplazar esto. Y finalmente, creo que el 2013 es cuando será hecho de la forma correcta", agregó.

La reforma al sistema de salud es un logro del primer período de Obama en el cargo y muy probablemente el presidente vetaría cualquier legislación que intente revocarla.

A pocos días de su victoria en la elecciones del Congreso el 2 de noviembre que les entregó el control de la Cámara de Representantes y redujo la mayoría de los demócratas en el Senado, los líderes republicanos dijeron el domingo que harían todo lo que pudieran para interrumpir la implementación de la ley.

La histórica medida apunta a extender la cobertura de salud a 33 millones de personas que no tienen seguro y facilitar que individuos y pequeñas empresas compren cobertura médica. Pero sus detractores afirman que genera un rol demasiado grande para el Gobierno en salud, al tiempo que falla en reducir los crecientes costos.

"Lo que estamos haciendo en mi oficina es revisar las partes de ésta (la legislación) que están sujetas a financiamiento", dijo el líder de los republicanos del Senado, Mitch McConnell, en entrevista con el programa "Face the Nation" de CBS.

"Estaremos revisando este tema una y otra vez. Eso espera el pueblo estadounidense que hagamos", dijo McConnell.

El proyecto promulgado en marzo exige que la mayoría de los estadounidenses obtenga seguro de salud y provee subsidios federales para ayudar a familias de ingresos medianos y bajos a pagarlo.

Los republicanos realizaron una campaña contra el proyecto y también contra el manejo demócrata de la debilitada economía.

Los demócratas defienden la legislación de salud, alegando que pone fin a la discriminación que realizaban las compañías de seguros contra personas con condiciones preexistentes y contra la aplicación de primas más altas para las mujeres.