Washington. Legisladores estatales lanzaron este miércoles una campaña para negar la ciudadanía a los niños que nazcan en Estados Unidos cuyos padres sean inmigrantes ilegales, una medida que grupos de derechos humanos y activistas hispanos criticaron como poco viable y miserable.

Legisladores de Pensilvania, Oklahoma, Carolina del Sur, Georgia y Arizona revelaron un modelo legal que dicen sería promovido en 40 estados para negar el derecho a ciudadanía por nacer en el territorio de Estados Unidos a los hijos de inmigrantes ilegales, un derecho consagrado en la Enmienda 14 a la Constitución.

La ley propuesta exigiría que todos los certificados de nacimiento indiquen la ciudadanía y situación inmigratoria de los padres, incluso si se encuentran en el país de manera ilegal.

Los legisladores esperan que tal ley motive demandas y obligue a una revisión de la Enmienda 14 por la Corte Suprema de Estados Unidos o el Congreso.

Intentos previos de los estados por normar la inmigración han enfrentado apelaciones legales basadas en que las medidas interfieren con la responsabilidad del gobierno federal en el tema.

"Desde hace mucho he considerado el derecho de ciudadanía por nacer en el país como el Santo Grial del debate de la inmigración ilegal", dijo el representante estatal republicano de Oklahoma Randy Terrill en un comunicado.

"Ha creado un incentivo perverso para que los ciudadanos extranjeros violen la ley de Estados Unidos y ha demostrado ser un desastre político para nuestra república", agregó.

La conferencia de prensa en Washington, donde se anunció el plan, fue interrumpida por manifestantes que llamaron racistas a los legisladores, provocando una pelea entre partidarios y opositores.

El presidente Barack Obama asumió el poder hace dos años, prometiendo una reforma a la inmigración que incluiría una seguridad más estricta en la frontera con México y una vía para la ciudadanía para millones de inmigrantes ilegales.

El no logró grandes avances y los republicanos que lograron una enorme victoria en las elecciones legislativas están prometiendo que serán duros con la inmigración ilegal.

La Enmienda 14, que garantiza la ciudadanía a "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y se someten la jurisdicción del mismo", fue adoptada en 1868, después de la Guerra Civil de Estados Unidos para garantizar la ciudadanía a los ex esclavos afroamericanos.

La propuesta de los legisladores fue criticada por grupos de derechos civiles, activistas a favor de la reforma al sistema de inmigración y activistas hispanos, quienes dicen que la medida es "incendiaria, poco viable e inmoral".

"Estas posturas enviarían a los hospitales, familias y a la sociedad al caos, exigiendo que el gobierno ingrese a cada sala de partos para determinar la paternidad del niño y la situación de sus padres", dijo Janet Murguia, presidenta del Consejo Nacional de La Raza.

"Esto es claramente un ataque contra la Enmienda 14", dijo la analista de política Michele Waslin del Centro de Política sobre Inmigración, agregando que "claramente se opone a las ideas fundamentales en las que se funda Estados Unidos y es miserable".