Washington. El gobierno del presidente Barack Obama fue criticado este miércoles por su decisión de no elevar el nivel de amenaza tras la muerte de Osama Bin Laden, pese a advertencias de que Al Qaeda podría tomar represalias contra Estados Unidos.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, dijo a un panel del Senado que el gobierno no incrementó el nivel de alerta porque no dispone de información creíble que apunte a una amenaza específica.

La seguridad fue reforzada en aeropuertos, puertos marítimos y cruces de frontera, mientras los funcionarios estadounidenses revisan reportes de inteligencia sobre supuestos militantes de Al Qaeda u otras agrupaciones que ya podrían estar dentro de Estados Unidos, agregó.

El gobierno eliminó el mes pasado su ridiculizado sistema de alertas por colores y lo reemplazó por uno nuevo que brinda información específica sobre potenciales amenazas en vez de reflejar el estatus de peligro general.

"Queremos ser cuidadosos. No queremos decir que porque sospechemos, y con motivo, que en algún punto habrá represalias, vamos a poner a la nación en estado de alerta sin más información de la que tenemos actualmente", dijo Napolitano al Comité de Seguridad Nacional del Senado.

Pero su explicación no fue bien recibida por los legisladores republicanos.

"Desde mi perspectiva, me parece prudente elevar, al menos temporalmente, el nivel de alerta", dijo Susan Collins, la senadora republicana con mayor jerarquía del comité.

El senador republicano Ron Johnson afirmó que la finalidad de un alerta es "señalar al público estadounidense que algo ha cambiado".

"El objetivo de una advertencia, en mi opinión, es comunicar los hechos y la información para que la gente sepa qué hacer", respondió Napolitano.

Funcionarios estadounidenses, incluyendo el director de la CIA Leon Panetta, han advertido que Al Qaeda podría intentar tomar represalias por el operativo estadounidense que mató el lunes al líder de la red militante en una villa en Pakistán.

Napolitano dijo que un equipo de expertos de varias agencias de inteligencia está examinando material extraído del complejo de bin Laden y asesorándola diariamente sobre el nivel de peligro.