Brasilia.- Residentes de Pacaraima, municipio brasileño en la frontera con Venezuela, provocaron disturbios y expulsaron a inmigrantes venezolanos este sábado luego de que el dueño de un restaurante del lugar fuera apuñalado y golpeado, dijeron vecinos y autoridades del Gobierno.

Los manifestantes obligaron a cientos de venezolanos a cruzar la frontera a pie y residentes prendieron fuego a las pertenencias que dejaron atrás los inmigrantes, bloqueando la única ruta de tránsito entre ambos países, según imágenes de video divulgadas por el gobierno del estado de Roraima.

El estallido de ira fue desatado por el robo y golpiza que sufrió la noche del viernes un residente en su casa, indicó la secretaria de Seguridad del estado de Roraima, Giuliana Castro.

Luego de regresar a su país, los venezolanos atacaron a un grupo de 30 brasileños que estaban comprando al otro lado de la frontera y que debieron ser llevados a un refugio, agregó Castro.

El Ministerio de Información de Venezuela no respondió inmediatamente a una solicitud de información.

Decenas de miles de venezolanos han cruzado la frontera hacia el estado de Roraima durante los últimos años, huyendo de la crisis política y económica en su país.

El flujo ha abrumado a los servicios sociales del estado y ha generado un aumento del delito, la prostitución y las enfermedades, así como incidentes de xenofobia, dijeron autoridades del Gobierno brasileño.

Un residente de Pacaraima, que pidió ser identificado sólo como Ismael, dijo a través del teléfono que presuntamente cuatro venezolanos entraron en la casa del propietario del restaurante, lo ataron a él y su esposa, lo golpearon y apuñalaron antes de robar la vivienda.

"Fuera, fuera, fuera, vuelvan a Venezuela", gritaban los manifestantes contra los inmigrantes mientras cruzaban la frontera portando lo que podían, mostraron imágenes de video distribuidas por el gobierno del estado de Roraima.

Soldados brasileños fueron desplegados en Pacaraima para ayudar a mantener el orden y pedir a los inmigrantes venezolanos que regresen a su país por su propia seguridad, dijo Castro.