Singapur. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que su histórica cumbre con el líder norcoreano Kim Jong Un en Singapur podría "funcionar muy bien", mientras responsables de ambos países se reunían para reducir las diferencias sobre cómo poner fin a un punto muerto nuclear en la península coreana.

Kim y Trump llegaron este domingo a la ciudad estado para la primera reunión cara a cara entre los líderes de los dos países que han sido enemigos desde la guerra de Corea entre 1950 y 1953.

Aún con lagunas sobre lo que conllevaría la desnuclearización, responsables de ambas partes mantuvieron dos horas de conversaciones para impulsar la agenda antes de la cumbre de este martes.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo en un comunicado que las reuniones fueron "sustantivas y detalladas", pero no hubo noticias inmediatas sobre su resultado.

Trump puso una nota positiva en un almuerzo con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong.

"Tenemos una reunión muy interesante en particular mañana, y creo que va a funcionar muy bien", dijo Trump.

El Primer Ministro de Singapur ha dicho que la cumbre le costaría a Singapur unos 20 millones de dólares de Singapur (US$15 millones), más de la mitad de los cuales se destinarían a la seguridad.

También dijo a Lee: "Apreciamos su hospitalidad y profesionalismo y amistad... Usted es mi amigo".

En el menú había sopa de langosta, solomillo de ternera y helado, así como una tarta de cumpleaños adelantada para Trump, que el jueves cumple 72 años.

Kim permaneció refugiado en el fuertemente vigilado Hotel St. Regis donde se aloja. Tampoco había señales de su hermana, Kim Yo Jong, que lo acompañó a Singapur.

Algunas personas se quejaban en la acaudalada ciudad-estado a causa de los embotellamientos de tráfico causados por la cumbre y por el coste de albergar a dos líderes con enormes necesidades de seguridad.

Lee ha dicho que la cumbre le costaría a Singapur unos 20 millones de dólares de Singapur (US$15 millones), más de la mitad de los cuales se destinarían a la seguridad.

"Gracias, primer ministro Lee, por gastar 20 millones del dinero de los contribuyentes que podrían... ayudar a sobrevivir a muchas familias necesitadas en Singapur", dijo un usuario de Facebook. Otros se quejaban sobre los atascos en el centro de Singapur.

Lee dijo que el coste merecía la pena.

"Es nuestra contribución a un esfuerzo internacional que es de nuestro profundo interés", dijo este domingo a periodistas.

Trump y Kim se alojan en hoteles separados en la famosa área de Orchard Road en Singapur, salpicada de bloques de apartamentos de lujo, oficinas y centros comerciales brillantes. El tráfico se detuvo bajo el húmedo sol del mediodía y decenas de viandantes se encontraron atrapados por las calles acordonadas por la policía cuando Trump fue a reunirse con Lee.

 

"Nueva era". En sus primeras declaraciones sobre el encuentro, la agencia de noticias estatal norcoreana KCNA había dijo que las dos partes intercambiarían "puntos de vista amplios y profundos" para restablecer las relaciones. Señaló el comienzo de la cumbre como parte de una "era cambiada".

Las conversaciones se centrarían en "la cuestión de construir un mecanismo de mantenimiento de la paz permanente y duradera en la península de Corea, la cuestión de hacer efectiva la desnuclearización de la península de Corea y otros asuntos de interés mutuo", dijo KCNA.

Antes de la cumbre, Corea del Norte rechazó cualquier desarme nuclear unilateral, y la referencia de KCNA a la desnuclearización de la península históricamente ha significado que Pyongyang quiere que Estados Unidos elimine su "paraguas nuclear" que protege a Corea del Sur y Japón.

Pompeo dijo en un tuit previo que Washington estaba "comprometido con la desnuclearización completa, verificable e irreversible de la península de Corea".

Muchos expertos en Corea del Norte, uno de los países más aislados e impredecibles del mundo, siguen siendo escépticos con que Kim abandone completamente las armas nucleares. Creen que el último compromiso de Kim tiene como objetivo lograr que Estados Unidos alivie las invalidantes sanciones que han oprimido al empobrecido país.

Un responsable de la administración Trump, que habló bajo condición de anonimato, dijo que el lado estadounidense llegaba a las conversaciones con sensación de optimismo y una dosis igual de escepticismo dada la larga historia de Corea del Norte de desarrollar armas nucleares.

"No nos sorprenderá ningún escenario", dijo el responsable.

Agregó que Trump y Kim sostendrían una reunión personal el martes que podría durar hasta dos horas.

Después, otra reunión que incluirá a oficiales podría durar otra hora.

Trump, que hablo el sábado en Canadá, dijo que cualquier acuerdo en la reunión se produciría "sobre la marcha", subrayando la incertidumbre del resultado de lo que denominó como "una misión de paz".