La Paz. El vicepresidente de la Cámara de Diputados de Chile, Iván Moreira, consideró que en la primera fase del diálogo marítimo el gobierno chileno debe proponer a Bolivia una salida al mar sin soberanía, y reveló que Michelle Bachelet negoció con Evo Morales un canje territorial.

El legislador del partido oficialista Unión Demócrata Independiente (UDI) ponderó la política internacional del gobierno de Evo Morales y sugirió que en la negociación marítima se desarrolle un trabajo gradual.

“Durante el gobierno del presidente Sebastián Piñera habrá novedades, pero tengo que ser respetuoso y veo difícil que se pueda dar una salida al mar con soberanía. El primer tema es que vamos por el camino de una salida al mar sin soberanía en un sector donde ustedes puedan exportar sus mercaderías, el otro tema es más a futuro y primero hay que concretar el primer paso. Hay disposición, no es un tema cerrado, pero hay que ir por partes”, afirmó Moreira a la red radiofónica Erbol.

El congresista chileno también reveló que el gobierno de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, negoció con la administración de Evo Morales un canje territorial. “Nos enteramos de borradores que no están disponibles, que nadie sabe verdaderamente dónde están y que hablaban claramente de una cesión de territorio, pero una cesión de territorio por parte de Chile y también por parte de Bolivia, como compensación”, dijo.

Moreira destacó la “astucia” del mandatario boliviano en la negociación marítima con Chile. “El presidente Evo Morales tuvo un grado de importancia y astucia de comenzar a entenderse con Chile de una manera distinta, con mayor armonía, de contacto permanente y con diálogo. Con el presidente Piñera tuvieron más de diez encuentros y eso es rescatable”, subrayó.

Visión. Por su parte, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, Marcelo Díaz, congresista del Partido Socialista (PS), recalcó que el tema de la soberanía hace compleja la negociación marítima y sugirió una negociación gradual.

“El problema está en la soberanía. El gobierno de (Ricardo) Lagos exploró la fórmula del enclave exportador, en otras oportunidades se habló de otro enclave en otra comunidad, lo que hace compleja la negociación es la soberanía, que no es una decisión fácil para ningún gobierno, el corazón del problema es el tema de la soberanía. Este tema no se va a resolver en un solo acto, sino en varios actos”, manifestó Díaz.

Destacó la necesidad de llegar a un pronto acuerdo satisfactorio entre ambas naciones. “Lo importante es que más temprano que tarde llegue un punto en las relaciones entre Bolivia y Chile que encontremos decisiones satisfactorias para Bolivia y para Chile que ponga fin a este asunto pendiente y nos permite un camino de cooperación estratégica entre ambos pueblos”, consideró.

Desde el desarrollo de su campaña electoral, Piñera descartó entregar un terreno soberano a Bolivia. Desde que asumió la Presidencia no cambió de posición. En cambio, Morales busca una salida soberana al mar, establecida en la Constitución.

La pérdida de Bolivia de un acceso soberano al océano Pacífico dificultó los vínculos de La Paz con Santiago. Las relaciones a nivel de embajadores están suspendidas desde el año 1962.

En 2006, Morales y Bachelet establecieron una agenda de 13 puntos, donde se incluyó la aspiración marítima boliviana. Piñera reafirmó el diálogo bilateral.

El ex vicecanciller de Bolivia, Hugo Fernández, reveló el 7 febrero que el gobierno de Bachelet ofreció a Bolivia un enclave sin soberanía de 28 kilómetros de costa en el norte de Chile y por 99 años. El espacio se ubica al sur de la Quebrada de Camarones y al norte de Iquique.

El canciller David Choquehuanca desmintió la versión de la ex autoridad diplomática.

Un hito: el abrazo de Charaña. Cerca de 1975, los presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet perfilaron una solución a la demanda marítima boliviana, que se la conoció como el abrazo de Charaña.

Chile aceptó ceder un corredor con soberanía y continuidad marítima al norte de Arica, a cambio de una compensación territorial.

Perú fue consultado y aceptó la cesión de una franja desde la frontera boliviano-chilena hasta el tramo de la carretera Panamericana, que une Tacna y Arica, a partir de lo cual propone el establecimiento de un territorio bajo soberanía compartida entre los tres estados. Chile no aceptó la propuesta.