Bruselas. El rey Alberto de Bélgica tiene previsto revelar su siguiente paso la próxima semana para intentar poner fin a un largo estancamiento político, que ha agudizado los temores de los mercados sobre la alta deuda pública y la ausencia de más recortes presupuestarios.

No existe ninguna solución clara para el monarca. Nuevas elecciones probablemente no lograrían romper el punto muerto y no hay voluntad política de formar un gobierno de emergencia que pueda imponer ahorros que la actual administración no puede introducir.

Las esperanzas de formar un nuevo gobierno siete meses después de las elecciones generales se disiparon este jueves, después de que el mediador para restaurar las negociaciones entre los partidos de habla holandesa y francesa presentara su dimisión en el palacio.

El diferencial de la deuda del país, que mide la brecha entre los rendimientos de los bonos de referencia de Bélgica y los bonos alemanes, aumentaron tras la noticia, incrementando los temores de que el mercado vería al país como uno de los miembros más vulnerables de la zona euro.

Bélgica podría estar en la lista de países en riesgo de la zona euro tras las crisis de deuda que ya han afectado a Grecia, Irlanda y Portugal, mientras que España sigue también en el lado de los vulnerables.

"Bélgica es uno de los países que está en el radar, sin duda tiene problemas tanto en el frente político como en el de la deuda. Probablemente debe entrar en la lista detrás de Italia como país potencialmente en riesgo", dijo Everett Brown, estratega europeo de bonos en IDEAglobal a Reuters.

Analistas dicen que la economía belga es mucho más competitiva que las de Grecia, Portugal y España.

Sin embargo, la previsión reciente del Banco Central señala que sin medidas adicionales la deuda pública aumentaría al 99,8% del PIB desde el 97,6%.

Los ministros de Finanzas de la UE han dado a Bélgica hasta finales del 2012 para reducir su déficit presupuestario por debajo del tope del bloque del 3% del PIB, desde el 4,8% de este año, a fin de cumplir con el procedimiento de disciplina fiscal del bloque.

El mediador Johan Vande Lanotte volverá a acudir a palacio este lunes para ver si el rey acepta su dimisión, después de lo cual será el turno del monarca para anunciar el siguiente paso a seguir.