Madrid. El rey español Juan Carlos I de Borbón hizo este sábado por la noche una clara alusión a un escándalo de supuesta corrupción en el que se ha visto envuelto su yerno, Iñaki Urdangarin, señalando en su tradicional mensaje de Navidad que "la justicia es igual para todos".

El monarca realizó el comentario en un momento en el que la Realeza parece estar viendo mermado el respaldo que hasta ahora le daban la mayoría de los españoles.

El rey dijo estar "enormemente" preocupado por la desconfianza que se estaba extendiendo por la credibilidad y prestigio de instituciones españolas y habló de la necesidad de tener un "comportamiento ejemplar", utilizando palabras parecidas a las usadas por el Palacio de la Zarzuela cuando anunció que Iñaki Urdangarin no participaría en los actos oficiales de la Casa Real mientras estuviera siendo investigado.

"Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente, vivimos en un Estado de Derecho y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos", mencionó en su mensaje anual a la nación en Nochebuena.

Iñaki Urdangarin, duque de Palma y marido de la infanta Cristina, segunda hija de los Reyes de España, está siendo investigado por su condición de presidente de la Fundación Nóos, una entidad sin ánimo de lucro que habría recibido presuntamente altas sumas de dinero público y lo habría desviado de forma fraudulenta.

El rey, que no quiso citar expresamente este caso, dijo desde el principio del mensaje que quería hablar "con sinceridad y realismo" tras 36 años de reinado y señaló que no se debían "generalizar los comportamientos individuales".

"De lo contrario, se podría causar un grave daño a instituciones y organizaciones que son necesarias para la vertebración de nuestra sociedad", afirmó, apuntando en otro momento del discurso al "rigor y el acierto" con que su hijo Felipe, el Príncipe de Asturias, le acompañaba como heredero de la Corona.

A pesar de que la monarquía ha sido tradicionalmente una de las instituciones más valoradas por los españoles, en un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas de octubre sacó una nota de 4,89 sobre 10, superada por las Fuerzas Armadas y los medios de comunicación.

Los duques de Palma, que viven con sus cuatro hijos en Washington, fueron los grandes ausentes en la cena de Nochebuena del Palacio de la Zarzuela, según varios medios españoles.

Crisis económica. Pese a que la atención estaba centrada en si el rey aludiría en su mensaje al llamado "caso Urdangarin", el discurso estuvo en buena parte dedicado a la crisis económica del país y el monarca habló de la necesidad de que responsables políticos y agentes económicos y sociales trabajen juntos "con diálogo y altura de miras, con rigor y convicción".

"Sé, sabemos todos, que el camino de la recuperación no será corto ni tampoco fácil, que exigirá sacrificios", afirmó.

En este sentido, se refirió a la elevada tasa de desempleo española, "moralmente inasumible", y manifestó que las decisiones que deberá adoptar el nuevo gobierno de Mariano Rajoy debían ir dirigidas a paliar ese grave problema.

"Todas las medidas que se adopten deben tener como objetivo final la recuperación del empleo, pues esta es la principal palanca que puede dar a cada individuo un horizonte de dignidad y estabilidad, y al conjunto de la sociedad una expectativa de prosperidad", declaró.