Cortar las pretensiones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le costaron a Honduras un alto precio, dijo el ex presidente interino Roberto Micheletti.

El instrumento de Chávez fue el ex presidente Manuel Zelaya, quien "pretendía permanecer indefinidamente en el poder" mediante "un plan bien definido", fraguado desde Sudamérica para imponer en Honduras el Socialismo del Siglo XXI.

No obstante, recordó Micheletti, Zelaya fue separado del poder en junio de 2009, en rechazo contra la "perversa" injerencia del mandatario bolivariano. El precio, el aislamiento internacional.

En una entrevista con El Nuevo Herald, el ex presidente hondureño no se anduvo por las ramas y cuestionó la ceguera que persiste en América Latina ante el peligro del "emperador" Hugo Chávez.

Zelaya, dijo Micheletti, "iba hacia una constituyente, que lo iba a elegir a él presidente y que se iba a llevar por delante todo lo que es el sistema jurídico, el sistema democrático del país”.

“Ibamos rumbo a un sistema similar al que está viviendo Bolivia, al que vive Ecuador, y al que lógicamente vive el país que es el patrón de todos ellos: Venezuela”, resaltó el ex presidente interino.

“No teníamos la menor duda de que pretendían implantar en Honduras una copia al carbón de los hechos que habían acontecidos en todos esos países, incluyendo en Nicaragua”, añadió.

A juicio del ex presidente hondureño, "América Latina sigue siendo vulnerable y continuaremos siéndolo mientras que el emperador Chávez continúe en el poder". La pobreza que impera en gran parte de la región la convierten en un blanco fácil, explicó.

"Ahora que el barril de petróleo está por encima de los $100, se le están llenando las arcas de dinero y pronto lo veremos haciendo lo que está acostumbrado a hacer: comprar conciencias y hacerles daño a los demás países”, declaró.

No obstante, el ex presidente del Congreso hondureño resaltó que es muy poco lo que las naciones han demostrado estar dispuestas a hacer ante la enorme cantidad de recursos con que Chávez financia a sus aliados en el hemisferio.

“Creo que Estados Unidos debe poner más atención en estos países, que están siendo subyugados por los dólares de un hombre que está queriendo dominar a América Latina, a través de los dólares del pueblo venezolano”, sostuvo.

Una vez empotrado en el poder, hacer a un lado al Socialismo del Siglo XX tiene un costo muy alto, agregó Micheletti al recordar el aislamiento internacional impuesto a Honduras tras la separación de Zelaya, quien le hizo un enorme daño al país.

“Debilitó el sistema jurídico, al sistema judicial, el sistema democrático y eso nos conlleva a una situación que hay que tener mucho cuidado, en la orientación hacia dónde van las cosas en América Latina”.

“Este señor Zelaya, a pesar de que era mi propio partido liberal, nos atrasó, 20 o 30 años”, advirtió Micheletti.

“Mi consejo para todos los latinoamericanos es que escojamos bien, que no escojamos lobos con piel de ovejas, y que permitamos que los cantos de sirenas, o los dólares de Chávez, terminen por destruir las democracias que nos ha tocado construir con tanto esfuerzo en la región”, finalizó.

Micheletti asumió el poder tras la salida de Zelaya, separado del poder al pretender realizar una encuesta con la que daría un paso más en su intento de cambiar la forma de gobierno democrático por un sistema socialista.