Río de Janeiro. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, criticó hoy a su rival en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 26 de octubre, el socialdemócrata Aécio Neves, y al expresidente Fernando Henrique Cardoso, del mismo partido que Neves, asegurando que "están destilando un odio mal resuelto".

En una entrevista concedida a radios del estado de Bahía (noreste), Rousseff cargó contra Cardoso (1995-2003), quien dijo que el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) "está afincado en los (votantes) menos informados, que son los más pobres".

"Lo que dijo Cardoso muestra simplemente el prejuicio y el desconocimiento del pueblo. El pueblo no es ignorante; el pueblo es informado y tiene ideas propias, sin necesitar de luminarias para que le expliquen lo que hace", dijo la presidenta, quien agradeció a los electores del noreste la elevada votación que obtuvo en esa región en la primera vuelta.

Para la presidenta de Brasil, el Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB) de Neves y Cardoso, quiere "hacer una oposición ridícula" entre la rica e industrializada región sudeste y el empobrecido noreste, que concentra a gran parte de los beneficiarios de los subsidios distribuidos por el Gobierno para combatir la pobreza.

Rousseff también le restó importancia al hecho de no haber recibido hasta ahora apoyo de candidatos derrotados en la primera vuelta electoral.

"Es importante el apoyo de los partidos, pero en una democracia yo confío en el voto de las personas, que antes de votar evaluarán su futuro y el del país, y valorarán las conquistas", afirmó.

Según la presidenta brasileña, Neves, que en su opinión representa el "conservadurismo", ha dado a entender por intermedio de los economistas que lo asesoran que el "salario mínimo está demasiado alto".

En la primera vuelta de las elecciones, disputada el pasado domingo, Rousseff logró el 41,59% de los votos, superando a Neves, que logró el 33,55%, y Marina Silva, que quedó fuera de la segunda vuelta al sumar el 21,1% de los sufragios.