La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó hoy que la Comisión de la Verdad que investigará los crímenes de la dictadura servirá para que la sociedad brasileña conozca la historia de la represión en el país, aunque los responsables por violar derechos humanos no serán alcanzados por esta política.

“La sociedad brasileña necesita mucho conocer su historia. Una historia que, en varios momentos, fue contada en un régimen de censura, de arbitrio y represión, un régimen en el cual las personas eran impedidas de expresar hasta su pensamiento”, dijo Rousseff en el programa de radio “Café con la Presidenta”.

Rousseff combatió a la dictadura brasileña, que la capturó y la mantuvo como presa política durante casi tres años, lapso en el cual fue torturada durante 22 días seguidos.

La mandataria celebró la creación de la comisión que investigará los delitos cometidos por la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, cuyos autores están amparados por la Ley de Amnistía de 1979 del propio régimen, que impide abrir procesos contra los violadores de derechos humanos.

“La Comisión representa el rescate de nuestra historia. Es importante que las generaciones futuras conozcan hechos que ocurrieron en el pasado, principalmente durante la dictadura, cuando personas desaparecían, eran asesinadas”, explicó.

Y garantizó que la comisión no tendrá otra misión que investigar y no abrir denuncias judiciales.

“Todavía hay muchos episodios no aclarados y la intención es solamente esta: echar luz a una parte de la historia de Brasil para que no ocurra eso nunca más en nuestro país”, dijo Rousseff.

Por otra parte, celebró la Ley de Acceso a Informaciones Públicas que elimina el secreto eterno en los documentos oficiales y ubica un tope de 25 años más otros 25 en caso del secreto para documentos considerados ultrasensibles.