Brasilia. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que sufrió un cáncer linfático en el 2009, fue declarada sana por médicos luego de exámenes de rutina a los que se sometió este viernes.

La salud de Rousseff está "dentro de niveles normales", según un comunicado emitido por su oficina luego de la revisión realizada en el Hospital Sirio Libanés, en Sao Paulo.

El hospital es uno de los centros de tratamiento contra el cáncer más importantes de Sudamérica.

Rousseff se sometió a quimioterapia el 2009 y por un breve período usó una peluca, pero la enfermedad entró en remisión y la mandataria se veía con buena salud cuando participó en la campaña que la llevó a la presidencia de Brasil en el 2010.

Desde entonces, ha disminuido la preocupación por su salud, aunque un cuadro de neumonía y una recuperación prolongada en 2011 pusieron nuevamente el tema en los radares de algunos inversores.