Belo Horizonte. La candidata oficialista a la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, dijo este sábado que de ser electa mañana, no nombrará al actual presidente del Brasil, Luiz Lula da Silva, en un cargo político, aunque sí menifestó que contará con su consejo.

"El presidente Lula siempre será una persona con la cual voy a contar siempre. Tengo una inmensa confianza política y personal. Siempre que pueda conversaré con él. Tendré una relación muy íntima y muy fuerte. Nadie en este país me separará del presidente Lula", dijo Rousseff.

La candidata oficialista se apoya en el 80% de popularidad que tiene Lula en Brasil para ganarle la elección de segunda vuelta a su contendor, José Serra.

En ese sentido, la candidata destacó que "tengo una coalición y voy a gobernar en línea con mi coalición, pero para todos los brasileños, sin hacer  discriminación de partidos, con un diálogo republicano, transparente y correcto".

Sobre la complejidad de la campaña, Rousseff planteó que "fue dura, con calumnias, tanto por Internet como  a través de marketing telefónico y panfletos. Quiero decir que  no guardo rencor porque cuando se guarda rencor se carga un peso  en el alma que no tiene aquella generosidad que es necesaria para vivir".