La Presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y la Mandataria chilena, Michelle Bachelet, acordaron este jueves que sus gobiernos intercambiarán información sobre violaciones de derechos humanos ocurridas durante las últimas dictaduras en sus países durante el breve encuentro que sostuvieron en Brasilia antes de partir a Sao Paulo para participar en la inauguración del Mundial en Sao Paulo.

Fuentes oficiales brasileñas dijeron a la agencia EFE que la información que pueda aportar Chile sobre la cooperación que los gobiernos militares de ambos países tuvieron durante la década de los años 70 será entregada a la Comisión de la Verdad, creada por Rousseff hace 3 años con la intención de esclarecer crímenes ocurridos durante la dictadura (1964-1985).

Plan Cóndor. Diplomáticos chilenos, en tanto, explicaron que Chile tiene datos sobre brasileños que fueron secuestrados en los primeros días del golpe que derrocó al Presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.

Asimismo, tanto en Brasil como en Chile existen archivos que pueden ayudar en las investigaciones sobre el llamado Plan Cóndor, una operación mediante la cual las dictaduras que imperaban entonces en el Cono Sur coordinaron la represión política.

Perseguidas por la dictadura. El convenio fue firmado por los cancilleres de Chile, Heraldo Muñoz, y Brasil, Luiz Alberto Figueiredo, en presencia de Rousseff y Bachelet, quienes fueron perseguidas por las dictaduras de sus países.

Rousseff pasó 2 años y medio en prisión por supuestos vínculos con grupos guerrilleros que se alzaron en armas contra el régimen militar. Bachelet también fue detenida tras el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet.