Moscú. Rusia señaló este miércoles que vetará una resolución borrador de la ONU exigiendo la renuncia del presidente sirio, Bashar al-Assad, a menos que descarte explícitamente una intervención militar en el conflicto desatado por las protestas contra su gobierno.

La creciente violencia en Siria dejó miles de muertos y los activistas dicen que las fuerzas de Assad incrementaron sus operaciones contra los bastiones de la oposición en todo el país esta semana, desde los suburbios de Damasco hasta las ciudades de Hama y Homs y las provincias limítrofes de Derá e Idlib.

Estados árabes y occidentales pidieron al Consejo de Seguridad de la ONU este martes que actúe inmediatamente mediante una resolución que exija que Assad delegue sus poderes a su segundo al mando y ponga fin al levantamiento de 11 meses contra la autoridad de la familia gobernante.

Pero el enviado ruso a la Unión Europea, Vladimir Chizhov, dijo que no hay posibilidad de que Moscú acepte el borrador de los países árabes y occidentales a menos que rechace específicamente la posibilidad de una intervención armada.

Al documento "le falta lo más importante: una cláusula clara que descarte la posibilidad de que la resolución pueda ser usada para justificar una intervención militar en los asuntos sirios desde afuera. Por esta razón, no veo probabilidades de que este borrador sea aceptado", indicó Chizhov.

Rusia y China, ambos miembros del Consejo de Seguridad con poder de veto, han resistido la campaña occidental para emitir una resolución condenando la represión del gobierno sirio.

El ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, dijo que la resolución no podría usarse para autorizar una intervención militar y su homólogo francés, Alain Juppé, declaró que esa idea es un mito.