Trípoli/Misrata, Libia. La OTAN inició este jueves su cuarta noche de ataques aéreos contra Trípoli, los que levantaron una columna de humo desde el recinto del líder libio Muammar Gaddafi, después de que Estados Unidos dijo que una oferta de cese del fuego realizada por Libia no era creíble.

Varias explosiones de gran magnitud remecieron a Trípoli en la noche del jueves y se vio una columna de humo elevándose desde la base Bab al-Aziziyah Gaddafi, dijo un corresponsal de Reuters.

Fuerzas leales a Gaddafi lanzaron su bombardeo más intenso contra la ciudad de Misrata, que se encuentra bajo control de los rebeldes, mientras los líderes occidentales se reunían para una cumbre del G8 en el pueblo francés de Deauville.

Portavoces rebeles en Misrata, escenario de algunos de los más feroces combates en el conflicto libio de tres meses, dijeron que los ataques con morteros mataron a tres insurgentes.

Sulem Al Faqih dijo que los choques empezaron cuando los rebeldes atacaron a las fuerzas de Gaddafi que cavaban una trinchera con una excavadora. "Les disparamos y avanzamos. Ellos retrocedieron y empezaron a disparar morteros", dijo.

En una conferencia de prensa en la noche del jueves en Misrata, Fathi al Bashaagha, miembro del consejo militar del pueblo, dijo que las fuerzas rebeldes avanzaron cuatro kilómetros al oeste el jueves y destruyeron un depósito de armas que pertenecía a partidarios de Gaddafi, antes de regresar a su línea de frente en las afueras de Misrata.

El consejo militar dijo que no tiene planes inmediatos para avanzar hacia Zlitan, el próximo gran pueblo al oeste del camino rumbo a Trípoli, que actualmente está bajo control de partidarios de Gaddafi.

"Estamos esperando que Zlitan inicie la batalla, entonces nosotros estaremos a su disposición", dijo Bashaagha. "Nosotros creemos que eso será en los próximos días", agregó.

"Estamos unidos en la decisión de terminar la tarea," enfatizó.

Una coalición de la OTAN liderada por Francia y Gran Bretaña está bombardeando Libia desde marzo bajo un mandato de la ONU para proteger a los civiles, que están atrapados en una batalla entre los rebeldes y las fuerzas leales al Gobierno.

Pero el avance de los rebeldes a Trípoli ha sido bloqueado, generando un dilema para las potencias occidentales, que quieren un rápido desenlace en Libia pero no quieren arriesgarse a quedar involucradas en otro conflicto en Oriente Medio desplegando tropas en el terreno.

El comandante de la operación de la OTAN en Libia dijo que las fuerzas británicas y francesas pronto incorporarán helicópteros para intentar inclinar la batalla a su favor.