Moscú. El mayor canje de espías desde el final de la Guerra Fría estaba en proceso este viernes cuando Rusia y Estados Unidos se preparaban para intercambiar 14 agentes, desactivando un escándalo de espionaje que amenazaba la mejoría en sus relaciones.

La dramática conclusión del escándalo que concentró la atención de Estados Unidos se produjo luego de que funcionarios de inteligencia negociaron un acuerdo para que 10 espías rusos sean deportados desde suelo estadounidense, a cambio de la liberación de cuatro agentes encarcelados en Rusia.

En el primer paso de un intercambio cuidadosamente organizado, los 10 agentes rusos se declararon culpables este jueves en una corte de Nueva York de los cargos en su contra y fueron deportados inmediatamente.

Luego, cerca de la medianoche rusa el presidente Dmitry Medvedev firmó un decreto perdonando a cuatro espías que cumplían condenas en cárceles de Rusia por cargos de haber espiado para Occidente.

Algunos de los acusados en Estados Unidos abordaron este jueves un avión de Vision Airlines en Nueva York que aterrizó al otro día en Viena, dijo un testigo de Reuters.

Algunas personas fueron vistas abordando un avión ruso en el aeropuerto y luego subieron al avión de Vision Airlines.

"Estados Unidos acordó transferir esos individuos a la custodia de la Federación Rusa", informó el Departamento de Justicia estadounidense.

"A cambio, la Federación Rusa acordó liberar a cuatro individuos que están encarcelados en Rusia por supuestos contactos con agencias de inteligencia occidentales", agregó.

El escándalo se dio a conocer en un momento incómodo para las relaciones entre ambos países, justo después de que el presidente Barack Obama se reunió el mes pasado en Washington con Dmitry Medvedev en una cumbre amistosa.

Los parlamentos de ambas potencias también están considerando la ratificación de un tratado clave de reducción de armamento nuclear, algo que ninguna parte quiere poner en riesgo.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo en un comunicado que el canje de espías "da razones para esperar que el curso acordado por los líderes de Rusia y Estados Unidos será implementado en la práctica de manera consistente y que los intentos para desviar a las partes de este curso no tendrán éxito",

Pero el intercambio en sí -que un sitio ruso de internet describió humorísticamente como "Rusia 10 - Estados Unidos 4"- podría avivar las acusaciones republicanas de que Obama está siendo demasiado blando con Moscú.

El mayor canje de espías durante la Guerra Fría fue realizado en 1985, cuando más de 20 espías fueron intercambiados entre Oriente y Occidente en el puente Glienicke, de la entonces dividida ciudad de Berlín.

Jefes de los servicios de inteligencia de ambos países dicen que pese a las relaciones más cálidas, los dos ex adversarios de la Guerra Fría todavía financian generosas operaciones de espionaje entre sí.

El escándalo actual se dio a conocer cuando Washington informó el 28 de junio que descubrió una red de supuestos agentes secretos rusos que usaban identidades falsas para tratar de reunir datos de inteligencia en Estados Unidos.

Agentes de contrainteligencia del FBI explicaron que los rusos se comunicaban con Moscú mediante mensajes de texto invisibles ubicados en fotografías publicadas en sitios de internet, y que algunos se reunieron con diplomáticos rusos en la misión diplomática de ese país en Nueva York.