Tucson. La condición médica de la congresista estadounidense, Gabrielle Giffords, mejoró este domingo de crítica a seria, ocho días después de que un hombre le disparó a corta distancia en la cabeza.

Los médicos dijeron que la condición de Giffords cambió porque ya no está conectada a un respirador artificial. Cirujanos reemplazaron este sábado un tubo para respirar que descendía por su garganta por un tubo insertado en su tráquea a través de un orificio en el cuello.

"La congresista continúa mejorando. Está respirando por su cuenta", indicó un comunicado difundido el domingo por el University Medical Center en Tucson. "Los procedimientos realizados ayer fueron exitosos y sin incidentes", agregó.

Los médicos dijeron que Giffords había estado respirando esencialmente por su cuenta durante días, pero que siguió conectada a un respirador en parte para evitar una posible infección. También le colocaron un tubo de alimentación, algo usual en pacientes en cuidado intensivo con lesiones cerebrales.

Giffords, de 40 años, era la única paciente en condición crítica del tiroteo del 8 de enero que dejó otros 12 heridos.

Seis personas murieron en el ataque. Un paciente fue dado de alta este sábado, dejando a otras dos personas hospitalizadas pero en buen estado.

Los médicos han expresado satisfacción por el ritmo con el que se recupera Giffords. En los últimos días, ella abrió los ojos y puede seguir el movimiento de objetos en su campo visual, y también ha respondido a órdenes simples, como levantar los dedos de las manos y mover los de sus pies.

Giffords, una demócrata que representa a Tucson y al sur de Arizona, fue reelecta en noviembre para su tercer período en la Cámara de Representantes.

Jared Lee Loughner, un ex estudiante universitario de 22 años, fue detenido como el único autor del ataque. Está acusado de cinco delitos federales, entre ellos intento de asesinato de un miembro del Congreso.

El ataque inició un debate nacional respecto a si el tono áspero de la política partidaria en Estados Unidos durante los últimos años reforzó las motivaciones de Loughner.