San Salvador. El salvadoreño José Rubén Rivera se reencontró este viernes con su familia biológica luego de haber sido desaparecido forzosamente en 1982 durante un operativo militar ejecutado en el marco de la guerra civil del país centroamericano (1980-1992), informaron fuentes oficiales.

El reencuentro se llevó a cabo este jueves en una localidad del municipio de Ciudad Arce, en el departamento de La Libertad, 40 kilómetros al oeste de San Salvador, informó a través de un comunicado la estatal Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), que hizo posible el reencuentro.

"Me siento muy feliz de tenerlo aquí conmigo y poderlo abrazar (...). Tanto que lo hemos esperado y hoy Dios nos ha hecho el milagro", expresó Margarita Rivera, madre biológica de José Rubén, quien actualmente vive en Estados Unidos, según el boletín.

De acuerdo con el documento, José Rubén fue llevado por militares en mayo de 1982, a la edad tres años, en el marco de un operativo militar realizado por la Fuerza Armada en la hacienda "La Joya" en el municipio de San Vicente, del departamento de San Vicente, 60 kilómetros al este de San Salvador.

Fue adoptado por una familia del departamento salvadoreño de Zacatecoluca, no identificada por la CNB, que tampoco explica cómo Rivera llegó a Estados Unidos.

La familia de Rivera lo buscó desde el momento de su desaparición e incluso demandó al Estado salvadoreño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Su caso, junto al de otros cinco niños más, pasó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) como el caso "Contreras y otros", por el que este organismo condenó al Estado salvadoreño el 31 de agosto de 2011, precisó.

En esa condena, la CorteIDH, con sede en Costa Rica, estableció como principal medida de reparación, la búsqueda y localización de todos los niños y niñas desaparecidos, incluido José Rubén.

Las otras víctimas de este caso son los hermanos Gregoria Herminia, Serapio Cristian y Julia Inés Contreras Recinos, que tenían 4 años, 20 meses y 4 meses de edad, respectivamente, y que desaparecieron el 25 de agosto de 1982 durante una operación militar en varios municipios del departamento central de San Vicente.

También, este caso incluye el de las hermanas Ana Julia y Carmelina Mejía Ramírez, desaparecidas durante la masacre de El Mozote, ocurrida en diciembre de 1981 en el departamento oriental de Morazán.

De todos ellos, aún continúan desaparecidos Julia Inés Contreras y las hermanas Ana Julia y Carmelina Mejía, los demás han sido encontrados con vida.

Con el reencuentro se da cumplimiento a las medidas de reparación establecidas por la CorteIDH a favor de las familias que sufrieron la desaparición de sus hijos e hijas, destacó el boletín.

Recordó que entre otras acciones realizadas por el Ejecutivo para el cumplimiento de la sentencia "Contreras y otros" están: el acto de petición de perdón realizado en San Vicente, en octubre del año 2012, y el nombramiento de una escuela pública en homenaje a los hermanos Contreras, el 10 de septiembre pasado.

La CNB continúa la búsqueda de más de 129 casos de niñas y niños que aún permanecen desaparecidas, a fin de determinar su paradero y propiciar el reencuentro con sus familias, destacó.

Desde septiembre de 2011, la CNB ha resuelto 55 casos, de los cuales 18 se han reencontrado con su familia biológica, 10 se encuentran localizados y en proceso de reencuentro, mientras que 15 han fallecido y el resto fueron cerrados, agregó.

El Salvador ha sido condenado en tres ocasiones por la CorteIDH por la desaparición forzada de niños durante el conflicto armado.

La primera fue en 2005, por el caso de las hermanas Erlinda y Ernestina Serrano Cruz, desaparecidas en junio de 1982 cuando tenían 3 y 7 años, respectivamente, durante una campaña militar en el departamento de Chalatenango (centro).

La segunda fue en 2011, por el caso "Contreras y otros" y la mas reciente, difundida en noviembre, por la desaparición forzada de cinco niños entre 1980 y 1982 durante el conflicto armado.

Los niños desaparecidos en este caso son José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Manuel Antonio Bonilla Osorio, Ricardo Ayala Abarca y Emelinda Lorena Hernández.