El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, advirtió este miércoles que la crisis nuclear de Japón es una “voz de alarma” para los países que usan ese tipo de energía.

“La crisis de la planta nuclear de Fukushima, que esperamos se conjure positivamente, es una voz de alarma para todos los países que usan esta clase de energía, en extremo sensible a fallas humanas o cataclismos”, indicó Santos.

El presidente colombiano formuló la advertencia al intervenir en el foro “Pensar en verde: estrategia económica para el siglo XXI”, organizado por el diario local El Espectador, y que contó con la participación del ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore.

Esa misma crisis nuclear en Japón debe llevar al mundo a una nueva y urgente reflexión, señaló Santos.

“No sólo tenemos que prepararnos para enfrentar el cambio climático, sino también concentrarnos en prevenir otros desastres que la acción del hombre, en su carrera tecnológica, puede causar”, indicó.

Ante ello, afirmó que el reto de la humanidad es incentivar el uso de fuentes de energía alternativa y sostenible que no pongan en peligro la subsistencia sobre el planeta.

Santos, por otra parte, celebró el anuncio del presidente venezolano, Hugo Chávez, de “congelar” el programa para construir una planta nuclear en Venezuela.

Según Santos, ese anuncio de Chávez es “un gesto de oportuna precaución”.

En Colombia, puntualizó, “somos conscientes del problema del calentamiento global y de nuestra propia riqueza ambiental, y esto nos obliga a mantener un compromiso inquebrantable para implementar acciones concretas de mitigación y adaptación al cambio climático”. 

La gravedad de la situación en Japón llevó al emperador Akihito a dirigir a los japoneses el primer mensaje por televisión de sus 22 años de reinado, para pedirles que resistan y se ayuden en esta crisis sin precedentes, tras un terremoto y un tsunami que han causado al menos 12.000 muertos o desaparecidos.

A esa situación se suma el deterioro de un reactor tras otro en la central de Fukushima, lo que sigue alimentando este miércoles el temor a un desastre nuclear.