Cartagena, Andina. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó este domingo la muerte del líder máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Alfonso Cano, y pidió a estar organización terrorista desmovilizarse en el más breve plazo posible.

En una declaración pública, el gobernante colombiano dijo que si los miembros de las FARC no se desmovilizan, terminarán en una cárcel o en una tumba.

"Cayó el número uno de las FARC. Este es el golpe más contundente que han recibido en toda su historia", dijo en una breve declaración desde la ciudad de Cartagena.

No obstante, consideró que no se debe caer en triunfalismos y, por el contrario, sostuvo que es necesario perseverar para lograr la paz en Colombia, país sudamericano que soporta casi medio siglo de guerra interna.

Según el ministerio de Defensa de Colombia, Cano cayó en un bombardeo y en un posterior enfrentamiento en tierra entre miembros de las fuerzas de seguridad que atacaron un campamento de los terroristas ubicado en el Cauca.

El ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseguró que ya se habían cumplido todos los procedimientos forenses para confirmar la identidad del líder terrorista.

Asimismo, felicitó a los soldados de su país que consiguieron dar este duro golpe a las FARC.

La muerte de Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz, constituye el golpe más contundente dado por las fuerzas militares de Colombia a las FARC desde el asesinato en combate de Raúl Reyes, en un ataque a su campamento en territorio ecuatoriano el 2008.

Reyes había accedido a la cumbre en el escalafón de las FARC luego de la muerte por causas naturales del fundador del grupo, Manuel Marulanda, el año 2008.

Otro de los principales líderes de las FARC caídos recientemente es Jorge Briceño, alias “Mono Jojoy”, quien perdió la vida en un bombardeo el año pasado.