“Hay momentos en la historia en que un gobernante debe decidir si se arriesga a emprender caminos nuevos para resolver los problemas fundamentales de su nación. Éste es uno de esos momentos. Sin duda hay riesgos, pero creo que la historia sería mucho más severa con todos nosotros si no aprovechamos la oportunidad que hoy se nos presenta. En todo caso, la responsabilidad de esta decisión recaerá sobre mis hombros y sobre los de nadie más”, dijo el presidente Juan Manuel Santos al oficializar los acercamientos que mantiene con la cúpula de las FARC.

El jefe de Estado hizo un balance positivo de los primeros acercamientos con el grupo guerrillero, se comprometió a no repetir "los errores" cometidos en anteriores intentos de buscar la paz. Sin embargo, advirtió que este proceso de paz no será nada fácil, por lo que pidió el compromiso de todos los colombianos para sacar adelante esta iniciativa.

“Hemos trabajado con seriedad, y debo reconocer que las FARC también. Todo lo que hasta ahora se ha acordado, se ha respetado. Si las FARC abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas”, agregó.

"Este es un diálogo diferente porque no habrá un despeje de territorio, no habrá un cese de operaciones y está fundamentado en una agenda realista. Se harán sesiones reservadas y directas. Si no hay avances, o seguiremos”, advirtió el jefe de Estado.

Tanto Santos como el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, dieron a conocer sus posturas de cara a la apertura formal de un proceso para lograr el fin del conflicto armado colombiano, después de las conversaciones exploratorias mantenidas por ambas partes en los últimos meses.

El anunciado proceso será el tercero formal del Estado colombiano con las Farc en la larga historia del conflicto armado interno. Los dos primeros fracasados.

En el diálogo que comenzará formalmente en Oslo en octubre y que después continuará con la instalación de las mesas en Cuba, tendrá como único compromiso “poner fin al conflicto como condición esencial para la construcción de la paz estable y duradera" e "iniciar conversaciones directas e ininterrumpidas".

Cuba acogerá el diálogo de paz del Ejecutivo de Colombia con las FARC, un proceso que contará también con el apoyo de Noruega y el acompañamiento de Venezuela y Chile, según un acuerdo entre las partes, divulgado la semana anterior.

El equipo del gobierno que estará a cargo de los diálogos estará encabezado por Humberto de la Calle Lombana; Sergio Jaramillo Caro, Alto Consejero para Seguridad Nacional; Alejandro Éder, consejero presidencial; Frank Pearl González, ex comisionado para la paz y Enrique Santos, hermano del presidente Juan Manuel Santos.

Por su parte las FARC designaron a Luciano Martín Arango, alias 'Iván Márquez', como jefe de la comisión y estará acompañado por Wilson Valderrama Cano, alias ‘El Médico’; Ricardo González, alias ‘Rodrigo Granda’; Luis Alberto Albán Burbano, alias ‘Marcos Calarcá’ y Jesús Emilio Caravajalino, alias ‘Andrés Paris’.

El anunciado proceso será el tercero formal del Estado colombiano con las Farc en la larga historia del conflicto armado interno. Los dos primeros fracasados.

El primero lo promovió el presidente conservador Belisario Betancur (1982-1986), que avanzó hasta un alto el fuego, y el segundo lo llevó a cabo el también conservador Andrés Pastrana (1998-2002), que aceptó desmilitarizar una gran zona del sur del país y nunca cesaron las hostilidades.