Bogotá. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, viajará a El Doncello en Caquetá donde se reunirá con la cúpula de las Fuerzas Militares con el fin de analizar los acontecimientos de orden público del suroriente del país.

La idea de las autoridades es examinar la situación en Caquetá, luego del cruel asesinato de 14 policías que cayeron en un campo minado, fueron ultimados con fusiles e incinerados por parte de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Inicialmente se había anunciado que la reunión con los altos mandos se realizaría al medio día en la Casa de Nariño, pero finalmente Santos decidió viajar a esa región y participar del consejo de seguridad que allí se realizará.

En el consejo seguramente se definirá darle otro rumbo a la estrategia militar y aumentar el pie de fuerza en la región, según señalaron fuentes consultadas.

La seguridad en toda esa zona del sur de Colombia fue incrementada desde la madrugada ante la visita de Santos y todos los comandantes militares y de policía.

Para los próximos días está previsto que el gobierno presente su política de seguridad ciudadana.

La acción de las FARC en el Caquetá se suma a las registradas este jueves, en donde al menos tres militares murieron y siete más resultaron heridos en dos emboscadas en los departamentos de Nariño y Norte de Santander.

La emboscada del Caquetá se convierte en la más sangrienta y la de mayor número de víctimas desde que el presidente Juan Manuel Santos llegó al poder, el pasado 7 de agosto.

Declaración de Uribe. Por su parte, el ex presidente Álvaro Uribe rechazó el ataque perpetrado contra la patrulla de la Policía.

"Qué dolor que incineren 14 policías", manifestó Uribe y agregó que "ojalá el mundo condene este acto".

Asimismo, dijo que es indispensable seguir con "firmeza contra el terrorismo".

La emboscada de las FARC se registró cuando los policías cayeron en un campo minado, posteriormente fueron rematados con tiros de gracia y finalmente rociados con gasolina.

La magnitud de la emboscada solo se logró establecer este jueves luego de que las autoridades pudieron llegar hasta la zona, la que fue minada por los alzados en armas.

En el lugar, fueron desarmados 62 artefactos explosivos, conocidos como "sombreros chinos".