Bogotá. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró hoy que para su gobierno la emergencia humanitaria de miles de connacionales que fueron deportados de Venezuela es una "prioridad", por lo que se anunció nuevas medidas para atender a los ciudadanos que están refugiados en dos localidades fronterizas con el vecino país.

"Frente a Venezuela hemos privilegiado y seguiremos privilegiando los canales diplomáticos, pero también seguiremos hablando con firmeza y con la prudencia que requiere esta situación", dijo el jefe de Estado al término del Consejo de Ministros en la Casa de Nariño (sede de gobierno).

"Nuestra Canciller (María Angela Holguín) está llevando a cabo las acciones necesarias para convocar una reunión extraordinaria de los cancilleres de la región, tanto en Unasur como en la OEA, y darle a conocer a ellos y al mundo lo que está sucediendo, la verdad", añadió el jefe de Estado.

Al término del encuentro, Santos designó a Holguín, al ministro del Interior Juan Fernando Cristo; al ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas; y a la directora del Departamento para la Prosperidad Social, Tatyana Orozco, "para que lideren el trabajo en equipo que se requiere en los frentes humanitario, económico y social".

Santos reiteró que para su gobierno su "prioridad" seguirá "siendo atender debidamente a nuestros compatriotas frente a esta emergencia humanitaria", que está ocurriendo en el departamento de Norte de Santander (noroeste), fronterizo con Venezuela.

"Desde el primer día, desde que se decretó el cierre de la frontera, tomamos las medidas necesarias  para apoyar y proteger a nuestros compatriotas, las cuales no voy a repetir ahora en detalle, aunque hicimos en el Consejo de Ministros un inventario de lo que se viene haciendo, de lo que falta por hacer y la organización que está al frente de ese proceso", aseveró.

En la víspera, Santos ordenó llamar a consultas al embajador de Colombia en Venezuela y convocar a una reunión extraordinaria de cancilleres de Unasur para informar sobre la crisis humanitaria en la frontera con el vecino país.

El jefe de Estado informó que tomó esta decisión ante la negativa del gobierno venezolano de permitir el ingreso del Defensor colombiano del Pueblo a Venezuela para verificar la situación en la que un millar de colombianos fueron deportados en los últimos días.

El mandatario, quien el pasado miércoles visitó a cientos de deportados en la frontera, reiteró que desde que su homólogo Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera, su gobierno se ha mostrado dispuesto a dialogar para solucionar las diferencias.

Las Naciones Unidas señaló en un informe que desde el 22 de agosto han sido deportados 1.088 colombianos por el departamento de Norte de Santander, de los cuales 244 son menores de edad.