Bogotá. Los candidatos a la presidencia de Colombia cerraron este domingo sus campañas con ataques personales y un llamado a sus seguidores a votar y derrotar la abstención, a una semana de la segunda vuelta en la que el oficialista Juan Manuel Santos es favorito para ganar.

La diferencia cada vez mayor que le dan las encuestas a Santos sobre al candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, le quitó emoción a la campaña presidencial en los últimos días.

Una elección que se preveía récord en materia de participación, impulsada por el cerrado duelo que pronosticaban los sondeos para la primera vuelta, culminó en un proceso desanimado, de acuerdo con los analistas.

"Cuando las elecciones son cerradas eso incentiva las votaciones; cuando son tan abiertas y nadie cuestiona cuál será el ganador, hay un desestimulo doble", dijo el analista Rafael Nieto, quien advirtió sobre el riesgo de que aumente la abstención por encima de 50%.

Después de maratónicas giras por las principales ciudades del país con el objetivo de conquistar al mayor número de los casi 30 millones de electores habilitados, Santos y Mockus concluyeron sus campañas en plaza pública, como lo ordena la ley electoral.

Santos, candidato del Partido de la U y ex ministro de Defensa del presidente Álvaro Uribe, dobla en las encuestas sobre intención de voto a Mockus, un matemático y filósofo de origen lituano que fue alcalde de Bogotá en dos oportunidades.

El analista Rafael Nieto advirtió sobre el riesgo de que aumente la abstención por encima de 50%.

Fortalecido por el apoyo de los partidos conservador, y Cambio Radical y por el respaldo de los militantes del liberalismo, Santos respondió a Mockus quien lo acusó de clientelismo y de fomentar la politiquería.

"Se cree el dueño de la moral de todos los colombianos, pues no señor, aquí la mayoría de los colombianos somos gente honrada y trabajadora", dijo el candidato de la U en medio de la ovación de sus seguidores frente a quienes prometió luchar contra la corrupción si gana la presidencia.

Santos, miembro de una aristocrática familia que aunque ha estado inmerso en la política colombiana en las últimas dos décadas jamás ha ganado un cargo de elección popular, cerró su campaña con una concentración en la ciudad de Medellín.

El político, de 58 años, promete dar continuidad a la política de seguridad de Uribe y aumentar la inversión social para combatir la pobreza y el desempleo en este país de 44 millones de habitantes, exportador de petróleo, café, carbón y flores.

Votos casa a casa. Santos ha sido relacionado con los escándalos de corrupción, violaciones a los derechos humanos e interceptaciones telefónicas ilegales durante el Gobierno de Uribe, situación que ha aprovechado Mockus en la recta final de la campaña.

Mockus cerró su campaña en Bogotá visitando casa por casa a algunos electores para convencerlos de que le den su apoyo para la segunda vuelta de la elección presidencial.

"Estamos tocando, vamos de puerta en puerta abriendo corazones, abriendo caminos para la propuesta del Partido verde", dijo el candidato presidencial.

Mockus reiteró sus críticas contra Santos y dijo que "ha hecho trabajo serio pero también ha sido el defensor número uno del clientelismo".

"Me parece importante que él diga que es honesto y hay que ver cuánta gente le cree", aseguró el líder del Partido Verde.

Mockus famoso por excentricidades como mostrar el trasero a un grupo de estudiantes cuando era rector de la Universidad Nacional y por casarse en un circo, ha ganado espacio entre los electores por representar un cambio y un voto de protesta contra la política tradicional, según analistas.

Pero en la primera vuelta, en la que se preveía un cerrado duelo entre los dos candidatos, Santos ganó ampliamente con 6,8 millones de votos frente a 3,1 millones de Mockus.

El matemático tiene un programa de Gobierno similar al de Santos, pero su discurso de legalidad, honestidad, transparencia y decencia ha sido bien acogido por los votantes, según los analistas políticos.

Los dos candidatos prometen mantener la lucha contra la guerrilla izquierdista y el narcotráfico, favorecer el libre mercado, las políticas pro empresariales y combatir el desempleo y la pobreza.

Los analistas coinciden en que los electores elegirán entre dos estilos que representan Santos y Mockus, con marcadas diferencias personales en sus concepciones políticas y en sus bases de apoyo.

Mientras Santos tiene un sólido respaldo en las zonas rurales, entre los colombianos pobres y la clase baja, Mockus lo tiene en las ciudades, los jóvenes, en las clases media y alta.