París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, calificó de "mentiroso" al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una conversación privada con su par estadounidense Barack Obama emitida por accidente a los periodistas que cubrían la cumbre del G-20 la semana pasada en Cannes.

"No soporto a Netanyahu, es un mentiroso", dijo Sarkozy a Obama, sin saber que los micrófonos en la sala donde estaban reunidos estaban encendidos, lo que permitió a los periodistas situados en otro salón escuchar la traducción simultánea.

"Tú estás harto de él, pero yo tengo que lidiar con él incluso más a menudo que tú", contestó Obama, según el traductor francés.

El error técnico probablemente cause un gran bochorno a los tres líderes, que prevén trabajar de forma conjunta para intensificar la presión internacional sobre Irán y sus ambiciones nucleares.

La conversación no fue revelada inicialmente por el pequeño grupo de periodistas que la escuchó porque fue considerada privada y "off-the-record". Pero los comentarios han aparecido en páginas web francesas y Reuters ha podido confirmarlos.

El hecho de que Obama no pareció defender a Netanyahu podría ser usado por los republicanos, que desean vencerlo en las elecciones presidenciales del 2012 y lo han retratado como un presidente hostil hacia Israel, el aliado más estrecho de Washington en la región.

Criticar a Netanyahu supone el riesgo de molestar a la extensa base de apoyo de Israel en el Congreso estadounidense y a la opinión pública del país.

La oficina de Netanyahu declinó hacer comentarios.

Obama y Netanyahu han mantenido una relación difícil dentro del intento de Estados Unidos por mediar en el acuerdo de paz de Oriente Medio, ya que el presidente estadounidense ha criticado abiertamente la construcción de asentamientos judíos en territorios de la ocupada Cisjordania.

No estaba claro por qué Sarkozy criticó a Netanyahu. No obstante, diplomáticos europeos han culpado en gran medida al israelí de la ruptura de las conversaciones de paz y han expresado su indignación por su aprobación a la construcción de asentamientos a gran escala.

Durante su reunión bilateral el 3 de noviembre, Obama criticó la sorpresiva decisión de Sarkozy de votar a favor de la petición palestina de formar parte de la agencia de herencia cultural de la ONU, la UNESCO.

"No me gustó tu modo de presentar las cosas respecto a la membresía palestina a la UNESCO. Nos debilitó. Nos deberías haber consultado, pero ahora eso ya ha pasado", fue citado Obama.

La votación del 31 de octubre de la UNESCO supuso un éxito para los palestinos en su campaña para lograr su reconocimiento como estado soberano en la ONU, una iniciativa a la que Estados Unidos e Israel se oponen firmemente.

Como resultado de la votación, Washington suspendió su financiación a la UNESCO en cumplimiento de una ley que prohíbe dar dinero a cualquier organismo de la ONU que reconozca de pleno derecho a grupos que no tienen un estado total y legal.