París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometió este miércoles a los rebeldes libios que intensificará los bombardeos contra las tropas del líder Muammar Gaddafi y que enviará a oficiales para ayudarlos, mientras se intensifican los combates en la asediada Misrata.

Los rebeldes dijeron que estaban combatiendo con las tropas gubernamentales para intentar controlar la principal carretera de la ciudad portuaria, en la que viven 300.000 personas y que es el último bastión rebelde en el oeste del país.

Cinco civiles murieron en ataques con mortero el miércoles en Misrata, dijeron trabajadores médicos. Ocho personas habían fallecido el día previo, la mayoría civiles.

En tanto, el fotoperiodista Tim Hetherington, codirector del documental de guerra nominado al premio Oscar "Restrepo", murió el miércoles en la asediada Misrata, dijeron médicos.

El fotógrafo de la agencia Getty Chris Hondros estaba en condición crítica en cuidados intensivos, señalaron los doctores del hospital donde era tratado. Sufrió lesiones cerebrales en el ataque.

"Los aviones de la OTAN están sobrevolando Misrata, pero no sé si hay ataques", dijo por teléfono un portavoz rebelde llamado Abdelsalam. "La OTAN no ha sido eficaz en Misrata. La OTAN ha fracasado completamente a la hora de cambiar las cosas sobre el terreno".

El Gobierno de Gaddafi está eludiendo las sanciones internacionales contra la importación de gasolina en el oeste de Libia a través de intermediarios que transfieren el combustible entre barcos en Túnez, dijo a Reuters una fuente conocedora de la situación.

Champlink, una compañía intermediaria basada en Hong Kong y previamente desconocida entre la comunidad de operaciones petroleras, ha buscado una transacción para entregar combustible a Libia, y operadores europeos dijeron que habían sido contactados por otras firmas similares.

Respaldo Francés. En París, Sarkozy, que ha encabezado la intervención de la OTAN respaldada por la ONU, se comprometió a una mayor actuación militar durante su primer encuentro con el líder de los rebeldes libios, Mustafa Abdel Jalil.

"Desde luego, vamos a intensificar los ataques y responder a esta petición del consejo nacional de transición", dijo un responsable en la oficina presidencial, y citó a Sarkozy diciéndole a Abdel Jalil: "Los vamos a ayudar".

Sarkozy no especificó cómo piensan romper la parálisis sobre el terreno después de que Estados Unidos y varios aliados europeos hayan declinado aportar tropas de tierra.

Una fuente militar francesa dijo que Sarkozy ha logrado la aprobación de la OTAN para llevar a cabo más ataques aéreos y que Francia ha desplazado seis cazas de Córcega a la isla griega de Creta, más cerca de Libia.

Italia, antigua potencia colonial en el país árabe del Mediterráneo, ha cedido el uso de sus bases aéreas, pero sus cazas no van a intervenir militarmente. Sin embargo, ha dicho que va a enviar a 10 militares para entrenar a los rebeldes, dentro de los esfuerzos de Occidente por ayudar a la oposición a Gaddafi.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sigue oponiéndose a enviar fuerzas de tierra a Libia, dijo la Casa Blanca, pero respalda la decisión de Francia y Gran Bretaña de enviar ayuda a los rebeldes.

"El presidente por supuesto está al tanto de la decisión y la respalda, y espera y cree que va a ayudar a la oposición", dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney, quien viajaba junto al mandatario a California.

Pero el portavoz destacó que eso no cambia la decisión de enviar más fuerzas de tierra a Libia.

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, insistió en una entrevista con el Financial que no se necesitan ataques aéreos de las fuerzas de Washington, como pide Francia, para cumplir el objetivo de la alianza.

En tanto, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, recomendó un paquete de 25 millones de dólares en ayuda de Washington para los rebeldes libios que no incluiría armas.

Bueno para la moral. Abdel Jalil dijo a la prensa que invitó a Sarkozy a visitar la capital rebelde, Bengasi, segunda ciudad de Libia y situada en el este del país, para demostrar el apoyo francés a la campaña para acabar con los 41 años de Gaddafi en el poder.

"Creo que sería extremadamente importante para la moral de la revolución", afirmó. Responsables franceses no indicaron si Sarkozy aceptó la oferta.

En tanto, el hijo de Gaddafi dijo que el Gobierno prevalecería por sobre los rebeldes que intentan derrocar a su padre y que una nueva constitución estaba lista para cuando la insurgencia fuera derrotada, reportó el canal Al Arabiya.

El canal satelital con base en Dubái dijo que Saif al-Islam acusó al consejo nacional rebelde con sede en Bengasi de estar motivado por "el poder y la riqueza del petróleo".

"Libia no volverá a ser lo que era", dijo Saif al-Islam según fue citado por Al Arabiya. "La era de la primera Jamahiriya (república del pueblo) se ha ido y un nuevo borrador de una constitución ha sido preparado", agregó.

Los rebeldes dicen que las fuerzas leales a Gaddafi han estado bombardeando Misrata de forma constante en la última semana. Se veían largas filas de personas que buscaban comprar gasolina, mientras que la electricidad ha sido cortada, por lo que los residentes dependen de generadores.

Las organizaciones de ayuda dicen que la situación humanitaria está empeorando debido a la falta de alimentos y suministros médicos. Además, miles de trabajadores extranjeros esperan a ser evacuados en el puerto.

La alta comisaria de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo que el supuesto uso de bombas de racimo y armas pesadas por parte de las tropas gubernamentales podrían ser crímenes de guerra, según el derecho internacional.

El Gobierno niega que esté atacando a civiles en Misrata.

La televisión libia dijo que aviones de la OTAN han dañado infraestructura de telecomunicaciones en varias ciudades y que la alianza ha bombardeado "objetivos militares y civiles" en la zona de Bir al-Ghanam, al sudoeste de Trípoli.

La OTAN dice que sólo ataca objetivos militares.

La decisión de Francia de enviar hasta 10 consejeros militares para trabajar con los rebeldes se dio un día después que Gran Bretaña, el otro líder de la coalición, tomó una decisión similar.

El portavoz gubernamental Francois Baroin remarcó que Francia no tiene intención de enviar tropas a Libia, donde las potencias occidentales no logran romper un punto muerto en el conflicto armado que comenzó hace dos meses.