Ciudad del Vaticano. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reunió este viernes con el Papa Benedicto XVI en el Vaticano con el fin de distender las relaciones con los líderes católicos que criticaron la expulsión de inmigrantes gitanos de Francia.

Sarkozy pareció tenso antes del encuentro con el Papa, pero se mostró más relajado luego de la conversación, que duró poco más de media hora y se centró en temas internacionales, de acuerdo a un comunicado del Vaticano.

La visita, organizada a pedido del mandatario, se produjo luego de que el gobierno francés recibió duras críticas de los obispos católicos por la evacuación en agosto de varios campos ilegales de gitanos y la repatriación forzosa de cientos de inmigrantes de ese grupo étnico.

Ese mismo mes, el pontífice hizo una aparente referencia a la persecución contra los gitanos durante un sermón en el que comenzó a hablar en francés para reclamar "que se acepte la diversidad humana".

Después de la reunión del viernes, Sarkozy visitó brevemente la Basílica de San Pedro y la capilla de Santa Petronilla, una mártir cristiana venerada por la Iglesia en Francia, donde el cardenal Jean-Louis Tauran pidió "una oración para el país".

No se hizo ninguna declaración pública sobre la controversia en torno al tema de los gitanos, pero la oración de cardenal incluyó un pedido "para dar la bienvenida a los perseguidos y los inmigrantes"."

Fue la primera vez que un presidente francés participó en una ceremonia de este estilo desde el comienzo de la Quinta República en 1958.

La Constitución secular francesa y la estricta separación entre la Iglesia y el Estado generalmente hacen que los líderes se resistan a tener gestos religiosos, pero la herencia católica sigue estando muy enraizada en el país, incluso entre las personas que no van seguido a misa.

A unos 18 meses de las elecciones presidenciales del 2012, Sarkozy aparece relegado en los sondeos de opinión, mientras intenta avanzar con una impopular reforma al sistema de pensiones, que incluye elevar la edad de jubilación.

La mayoría de los católicos votó al actual mandatario en 2007, pero una encuesta publicada en el diario Le Monde durante el verano mostró que el porcentaje de personas satisfechas con su gobierno había caído al 47%, desde el 61% el año pasado .

Un comunicado del Vaticano indicó que en la reunión del viernes se habían tratado temas internacionales, como la paz en Oriente Medio, la situación de los cristianos en varios países y el modo en que las diferentes regiones están representadas en los organismos multilaterales.

La Santa Sede también enfatizó "la importancia de la dimensión ética y social de los problemas económicas", indicó el comunicado.