Aman/Beirut. La artillería del presidente Bashar al-Assad atacó este viernes áreas rebeldes en los alrededores de Aleppo, preparando el terreno para una incursión violenta en la segunda mayor ciudad de Siria, donde Estados Unidos dijo que teme una "masacre" inminente.

Fuentes de la oposición dijeron que los ataques, que siguieron al bombardeo por tierra y aire contra la ciudad misma, fueron un intento por impedir que los combatientes vuelvan a abastecer a unidades rebeldes dentro de Aleppo.

"Hay tiroteos al azar para provocar un estado de terror", dijo Anwar Abu Ahed, un comandante rebelde afuera de la ciudad.

La batalla por Aleppo, un importante centro de poder que alberga a 2,5 millones de personas, está siendo visto como un punto de inflexión en el levantamiento de 16 meses contra Assad, que daría a alguna parte una ventaja en un conflicto en el que tanto los rebeldes como el Gobierno libran una pulseada.

Un comandante rebelde dijo que los insurgentes habían atacado un convoy de tanques del Ejército sirio que se dirigían a la ciudad, mientras el Gobierno continuaba desplegando fuerzas de otras partes del país para reforzar sus efectivos allí.

La suerte de Siria -una nación fragmentada étnicamente de 22 millones de personas- probablemente determine el futuro de toda la región en los próximos años, en medio de temores de que sus propias tensiones sectarias traspasen sus fronteras.

El Departamento de Estado estadounidense dijo que había reportes creíbles de que columnas de tanques dirigiéndose hacia Aleppo, junto con ataques aéreos de helicópteros y aviones, representaban una grave escalada en los esfuerzos de Assad por terminar con sus oponentes.

"Esta es la preocupación: que veremos una masacre en Aleppo y eso es lo que el régimen parece estar preparando", dijo Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado.

Mientras los residentes que quedaron en Aleppo se preparaban para más derramamientos de sangre, el general Robert Mood, el saliente jefe de la misión de observadores de la ONU, dijo a Reuters que pensaba que los días de Assad en el poder estaban contados.

"En mi opinión es sólo cuestión de tiempo antes de que el régimen que está usando un poder militar con una violencia tan fuerte y desproporcionada contra la población civil vaya a caer", dijo el general noruego, que salió de Damasco el 19 de julio.

La jefa de derechos humanos de la ONU, Navay Pillay, dijo que un patrón había emergido mientras las fuerzas de Assad recurrían a bombardeos, fuego con tanques e incursiones puerta a puerta.

"Todo esto, junto con la acumulación de fuerzas reportada en y alrededor de Aleppo, es un mal augurio para la gente de esa ciudad", dijo Pillay en un comunicado.

Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague, dijo el viernes que la escalada de violencia en la ciudad de Aleppo es "inaceptable".

"Estoy muy preocupado por los reportes de que el Gobierno sirio está reuniendo sus tropas y tanques alrededor de Aleppo y que ya comenzó un ataque despiadado contra la ciudad y su población civil", dijo Hague en un comunicado.

En la primera muerte informada el viernes, un hombre de unos 60 años con una vestimenta tradicional religiosa falleció cerca de un parque en Aleppo. Su cuerpo fue colocado en una mezquita a la espera de su identificación.

El jueves, 34 personas murieron en Aleppo y sus alrededores, según activistas de la oposición.

"Los rebeldes han sido hábiles hasta el momento y los civiles han sido mayormente las víctimas del bombardeo", dijo el activista Abu Mohammad al-Halabi, por teléfono desde la ciudad.

HELICOPTEROS SOBRE DAMASCO

Cuatro helicópteros volaron sobre Damasco el viernes, disparando con ametralladoras en los distritos de Hajar al-Aswad y Tadamon, así como en el campo de refugiados palestino de Yarmouk, dijo una residente.

"Puedo ver dos encima mío ahora mismo, dirigiéndose hacia Hajar al-Aswad", dijo la mujer por teléfono, mientras se escuchaban ruidos de disparos. Los helicópteros estaban volando bajo y parecían estar atacando edificios específicos.

Con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU por sanciones contra Siria vetadas por Rusia y China por tercera vez la semana pasada, Estados Unidos dijo que está aumentando la ayuda para la fracturada oposición siria, aunque sigue limitada a suministros no letales como equipos de comunicación y médicos.

Una legisladora siria de la provincia norteña de Aleppo dijo el viernes que había desertado hacia Turquía, convirtiéndose en la primera integrante de la asamblea elegida en mayo, dominada por el Partido Baath de Assad, en abandonar el organismo.

"He cruzado a Turquía y desertado de su régimen tiránico", dijo Ikhlas al-Badawi a Sky News Arabia.

Una de las principales figuras en desertar del régimen íntimo de Assad, el brigadier general Manaf Tlas, se ha ofrecido a ayudar a unificar a la oposición dentro y fuera de Siria para lograr una transferencia de poder.

Tlas visitó Arabia Saudita antes de viajar a Turquía, donde se reunió con el canciller Ahmet Davutoglu. Turquía, ex aliado de Siria y ahora uno de sus críticos más feroces, tiene una apuesta estratégica fuerte en dar forma a cualquier liderazgo post-Assad.